El “comprador guardarropaâ€, el “compulsivo†y el “exigente†conforman los tres estereotipos de consumidores en lÃnea que hacen un mal uso del derecho de desistimiento.
Trusted Shops, una de las mayores tiendas en lÃnea en Europa, elaboró un informe en el que dibuja el perfil de estos tres tipos compradores de ecommerce, los cuales representan un quebradero de cabeza para la mayorÃa de establecimientos online, dado que cualquier usuario que haga una compra por este medio está asistido por el derecho de desistimiento.
En principio, este derecho ampara a todos los consumidores del ecommerce y les da opción a devolver el producto comprado, y a obtener un reembolso del dinero en los 14 dÃas siguientes a recibir el producto. Ese plazo puede ser ampliado y, en la mayorÃa de ocasiones, los proveedores dan hasta 30 dÃas de margen para ello. Otros, incluso llegan a los 100.
El comerciante no sólo está obligado a ofrecer la devolución del dinero, sino que garantizar este derecho es un punto a favor frente a los clientes.Â
La gran mayorÃa de los usuarios hace buen uso de esta opción, pero, ¿qué pasa con aquellos que descambian por norma y se aprovechan de esta posibilidad?
Jordi Vives, Country Manager de Trusted Shops, comparte los tres estereotipos de compradores que “devuelven demasiado†y de los que toda tienda de ecommerce intenta “huirâ€:  Â
- El comprador guardarropa. ¿Para qué comprar ropa si se puede pedir prestada? Puede ser “ropa†o cualquier otro objeto. Pongamos el ejemplo de un electrodoméstico: se acerca un acontecimiento deportivo importante como el Mundial de Futbol y la televisión es demasiado pequeña. ¿Qué hace este tipo de comprador? Adquiere una televisión nueva, la utiliza para ver el torneo y, cuando termina, la devuelve y recupera el dinero invertido. El tipo de comprador guardarropa ve los comerciales en lÃnea como máquinas dispensadoras de artÃculos que no agotarán nunca sus existencias. Esta práctica en teorÃa no está permitida pero, generalmente, resulta difÃcil de demostrar.
- El comprador compulsivo. Comprar a crédito es muy cómodo para el cliente y puede dar pie a que muchos compren más de lo que su bolsillo realmente puede permitirse. La barrera psicológica que inhibe a la hora de hacer las devoluciones es mucho menor que en las tiendas fÃsicas, ya que en el ecommerce no hay que justificarse ante ningún dependiente cuando se devuelven docenas de artÃculos a la vez.
- El comprador exigente. En este grupo se engloba a los usuarios que, si se compran una camisa, piden en la web como mÃnimo, cuatro tallas diferentes, o compran el mismo modelo de zapatos en tres colores distintos y, añaden al carrito, además, 20 accesorios. Este tipo de cliente utiliza su propio piso como si fuera el probador de una tienda fÃsica. Compra lo mismo en varias tallas y colores para probarse y después cambiarlos. Esta práctica, aunque es perfectamente legal, perjudica al comerciante, ya que debe desprenderse de muchos artÃculos que en realidad no van a ser adquiridos por nadie.
Lo que a veces es gratis para el consumidor, puede suponer un costo para el comerciante ya que, en muchas ocasiones, se hacen cargo de los gastos de envÃo.
Aproximadamente, se calcula que sólo una cuarta parte de todos los productos que han sido devueltos pueden venderse de nuevo al mismo precio. A eso habrÃa que añadir el gasto de tiempo y de personal.
