Ante la contingencia sanitaria por Covid-19 que llevó a millones de organizaciones al trabajo remoto, ahora estas empresas se enfrentan a dos problemáticas principales de inseguridad: un alto porcentaje de ataques informáticos se originan desde dentro de la red, es decir la mayorÃa de las veces por usuarios que por desconocimiento ejecutan malware proveniente de correos electrónicos, páginas Web, memorias USB. Por otro lado, y el más grave, por empleados malintencionados con conocimientos en ciberseguridad que pueden ejecutar varios escaneos de red o puertos para ver las vulnerabilidades y/o huecos en servidores y aplicaciones.
Oswaldo Palacios, director de IngenierÃa de Ventas en Guardicore para México y Latinoamérica, destacó los esfuerzos que las compañÃas han realizado para dar acceso a su personal con el propósito de que puedan seguir trabajando desde casa a partir del pasado mes de marzo. Sin embargo, consideró que “en seguridad aún hay mucho por hacer”, y agregó que los CISO deben contar con estrategias y  herramientas de seguridad que les otorguen completa visibilidad de sus activos de TI para tomar decisiones basadas en información confiable y en tiempo real”.
Es asà que bajo el modelo Zero Trust o Confianza cero, creado por Forrester Research en el año 2010, que consiste en que las empresas no deben confiar sino verificar todo aquello que intente o necesite ser conectado a sus sistemas para luego otorgar o denegar su acceso, Guardicore enfatizó que la gestión de acceso de identidad de usuario es una parte clave de este enfoque, ya que gestiona el acceso de usuarios individuales y de terceros, asà como conexiones simultáneas.
Avishag Daniely, directora de Gestión de Producto de Guardicore, consideró que una estrategia de seguridad sólida de Zero Trust incluirá la aplicación estricta del acceso del usuario, asà como la autenticación y el monitoreo del comportamiento y los movimientos del usuario, tanto dentro del centro de datos como a medida que los usuarios se conectan a la Web. “Una vez que la organización ha reforzado su infraestructura y segmentado las aplicaciones principales que son crÃticas para el negocio, el personal es la última lÃnea de defensa”, aseveró.
La gobernanza del acceso de cada usuario y sus privilegios significa que, incluso si sucede lo peor y sus credenciales son robadas con éxito, no hay forma de que un atacante intensifique esta violación o realice movimientos fuera de lo que ese usuario especÃfico tiene derecho a acceder. Por ejemplo, una persona de recursos humanos necesitará acceso únicamente a todos los datos y aplicaciones que sean relevantes para su función, y no necesitan acceso extendido a nada fuera de esto.
Avishag Daniely resaltó que seguir los pilares de Zero Trust Extendido es la mejor práctica para proteger tanto la red como a los usuarios de amenazas externas e internas. De acuerdo con dicha opinión, Oswaldo Palacios añadió que afortunadamente existen alternativas que apoyan en varias capas de seguridad, con microsegmentación de aplicaciones y detección de movimientos laterales en los servidores de los centros de datos, ya que de esta forma los encargados de ciberseguridad se aseguran que solo las personas autorizadas tendrán acceso a dichos activos y aplicaciones, sin importar si la conexión es dentro o fuera del perÃmetro.
Seis claves basadas en el modelo Zero Trust
Avishag Daniely recomendó seis claves para el éxito de una solución sólida de identidad de usuario siguiendo las pautas del modelo Zero Trust que brinda a los CISO una postura de seguridad más rigurosa:
1) AÃsle las interacciones de los usuarios: mediante el uso de un grupo de usuarios de Active Directory, la microsegmentación inteligente puede aislar el acceso de los usuarios, brindando a las personas especÃficas acceso a ciertos servidores y aplicaciones a través de puertos y procesos especÃficos. Este control de acceso se puede aplicar entre cargas de trabajo en el mismo segmento de la red, e incluso permite conexiones simultáneas desde el mismo servidor / Jumpbox.
2) Administración de acceso de terceros: los grupos de usuarios pueden respaldar la aplicación de polÃticas especÃficas para cada conexión de terceros, fortaleciendo la seguridad donde es más débil. Defina polÃticas para el centro de datos en general, asà como aplicaciones individuales y cargas de trabajo, proporcionando acceso a lo que cada usuario necesita, y nada más.
3) Gestión de identidad privilegiada: las contraseñas de acceso de administrador / root a menudo no se modifican, y pueden ser una puerta abierta para que los atacantes se establezcan. Al probar su red en busca de debilidades, es importante observar la propagación usando contraseñas raÃz, asà como también dónde los atacantes podrÃan moverse lateralmente desde la violación inicial.
4) Autenticación de dos factores (2FA): reduce en gran medida el riesgo de compromiso de credenciales;si a los gerentes les preocupa que las personas se sientan ralentizadas por esta herramienta de seguridad esencial, es importante recordarles que es como sacar dinero de un cajero automático con una tarjeta bancaria y un número PIN. Pronto, 2FA será este equivalente para el lugar de trabajo.
5) Seguridad Web: las estafas de phishing se están volviendo cada vez más sofisticadas y manipuladoras, y no siempre se puede confiar en la educación de los empleados para detectar ataques con anticipación. Las soluciones de seguridad sólidas incluirán puertas de enlace de seguridad Web que bloquean el acceso de los usuarios con anticipación a cualquier sitio Web malicioso.
6) Análisis del comportamiento del usuario: puede aprender mucho sobre la forma en que actúan sus empleados al monitorear “el negocio de todos los dÃas”, lo que puede ayudar a crear polÃticas que aprendan de sus empleados reales y pueden alertarlo sobre acciones anómalas. Esto puede ser desde un inicio de sesión a una hora inusual del dÃa, hasta el uso de credenciales cuando un empleado debe estar de vacaciones.
Por último, Oswaldo Palacios reiteró: “Es importante que los CISO y departamentos de ciberseguridad cuenten con  completa visibilidad de las conexiones en todas sus aplicaciones a nivel de proceso tanto en sitio como en la nube, asà como trazabilidad en el tiempo y crear polÃticas con base en la información obtenida, para reducir la superficie de ataque.  De esta forma se puede  llegar a ambientes de Zero Trust donde todo está bajo control del personal de TI”.
