En el mundo de TI de hoy, la resiliencia significa tener la capacidad de lidiar con la interrupción sin interrumpir el negocio, todo mientras se brinda la experiencia que los usuarios esperan de su tecnologÃa.
Durante la mayor parte de su existencia, la resiliencia de TI se ha centrado en el tiempo de actividad, asegurándose de que los sistemas no se caigan y, si lo hacen, volviéndolos a poner en lÃnea lo más rápido posible.
Pero eso es sólo una parte de la ecuación en esta era digital moderna. Hoy, la resiliencia de TI significa mucho más.
Considere, por ejemplo, la opinión de Brad Stone. Como CIO de Booz Allen Hamilton, Stone dice que piensa en la resiliencia en dos dimensiones: una se trata de habilitar el negocio sin interrupciones; el segundo se trata de tener la capacidad de adaptarse, lidiar con el cambio y manejar lo inesperado.
Además, dice Stone, la resiliencia ahora significa hacer todo eso mientras se brinda continuamente la experiencia que los usuarios esperan.
“Hace diez años, si habÃa un apagón, lo superaban. Pero los usuarios y los lÃderes empresariales de hoy esperan que la tecnologÃa siempre funcione y sea una experiencia increÃble; las expectativas son mucho más altas ahora porque TI es un habilitador, ha adquirido más importanciaâ€, añade. “Es posible que los usuarios no exijan la perfección, pero sus estándares son muy, muy altosâ€.
Eso, a su vez, ha impulsado un enfoque más expansivo para garantizar la resiliencia de TI en la actualidad. AquÃ, los expertos y los lÃderes de TI ofrecen siete prácticas recomendadas que los CIO deben adoptar para asegurarse de cumplir con las expectativas actuales de resiliencia.
1. Alinear con las necesidades del negocio
Ron Brown, director de resiliencia empresarial de GuidePoint Security, una empresa de servicios y asesorÃa, define la resiliencia de TI como asegurarse de que la tecnologÃa esté siempre disponible, aunque reconoce que tal perfección no es probable.
“Tienes que planificar el hecho de que las cosas saldrán mal en algún momentoâ€, explica.
Los CIO pueden prepararse mejor para esa inevitabilidad si tienen claro qué sistemas son más importantes para el negocio; esa claridad le permite a TI saber en qué enfocarse primero durante cualquier tipo de interrupción, dice.
“Lo primero que debe hacer sin duda es estar alineado con el negocio, lo que necesitan y lo que están dispuestos a pagar [para obtener] lo que esperanâ€, dice Brown, señalando que un análisis de impacto comercial puede ayudar. TI y negocios obtienen esta alineación. “Y una vez que tenga esa comprensión de cuáles son los requisitos para el negocio, entonces se trata de cómo mapea los servicios y las capacidades que tiene y qué aplicaciones son utilizadas por qué grupos, de modo que si algo sale mal, sepa dónde poner sus prioridades. para recuperarlosâ€.
2. Romper los silos
Richard Caralli, ex CISO que ahora trabaja como asesor principal de Axio Global, una empresa de gestión de riesgos cibernéticos, define la resiliencia como “una propiedad emergente que se extiende desde la gestión del riesgo operativo”.
Para hacerlo bien, las operaciones de TI y la ciberseguridad deben trabajar con los lÃderes que supervisan la continuidad del negocio/la planificación de la recuperación ante desastres. Eso, sin embargo, no siempre sucede, señala Caralli.
“Estas actividades tienden a estar aisladas de manera que cada disciplina opera en diferentes suposiciones y escenarios de riesgo, cuando en realidad deben converger y trabajar en colaboraciónâ€, dice.
Por ejemplo, Caralli señala que el equipo de seguridad cibernética de una organización puede estar enfocándose en crear una estrategia estelar de defensa en profundidad para garantizar mejor que pueda prevenir intrusiones, detectarlas si ocurren y responder cuando ocurran. Pero es posible que el equipo no sea tan fuerte en la planificación para “volver a las condiciones operativas normales lo más rápido posible con la menor cantidad de consecuencias” si la seguridad cibernética no está trabajando de cerca con el riesgo y la TI, asegura Caralli.
“Si no están todos hablando juntos, podrÃan estar planificando o cuantificando diferentes riesgosâ€, agrega. “Tienen que planificar y ejecutar escenarios juntos. Si observa el riesgo desde el punto de vista del impacto y puede imaginar qué tipo de consecuencias podrÃan ocurrir, puede comenzar a cuantificar el riesgo y luego puede saber dónde gastar el próximo dólar, si ponerlo en el lado de la prevención o gastarlo en prácticas que reducirán el impactoâ€.
3. Madure sus métricas
A medida que la resiliencia de TI ha evolucionado, Jorge Machado, socio de la firma de consultorÃa de gestión McKinsey & Co., asevera que los CIO deben ajustar las métricas que usan para medir y administrar las operaciones para garantizar que cumplan con los objetivos correctos.
“Tradicionalmente, si retrocedemos una década, se tratarÃa del tiempo de actividad, la disponibilidad de las aplicaciones y el tiempo medio de restauraciónâ€, dice Machado. “Pero hoy en dÃa, a medida que las aplicaciones se vuelven más orientadas a los microservicios y nos alejamos de los sistemas monolÃticos, necesitamos medir de una manera más matizadaâ€.
Él y su colega, el socio asociado de McKinsey, Arun Gundurao, sugieren mediciones centradas en la capacidad de realizar transacciones crÃticas, como las que miden fallas en las interacciones con los clientes, la experiencia de la aplicación desde la perspectiva del usuario o los objetivos de nivel de servicio.
“Es lo que le importa a la empresa en torno a esta aplicación o este viaje del clienteâ€, dice Gundurao. “Quieres medir lo que la empresa quiere medirâ€.
4. Practique
En opinión de Stone, resiliencia significa manejar con éxito circunstancias inesperadas. Y para hacer eso, Stone se asegura de que su departamento de TI no esté desprevenido. Eso significa entrenar, probar y practicar con ejercicios y simulaciones de escritorio.
“Se trata de ejecutar ejercicios, eliminar un grupo y no decÃrselo [a todos] y ver cómo responde la gente. Es casi como una simulación de fuego real. Tienes que hacerlo con cuidado, en el momento adecuado, pero tiene que ser parte de tu cadenciaâ€, dice. “Tienes que tener esos procedimientos operativos estándar, revisarlos y perfeccionarlos. Tienes que estar dispuesto a hacer que tu personal se sienta incómodo, desafiarlos. Les da un poco de camaraderÃa porque saben que pueden superar las cosasâ€.
Stone dice que tales ejercicios brindan a los CIO y a sus gerentes la oportunidad de generar confianza en los procesos que funcionan bien y desarrollar la memoria muscular, asà como también identificar las debilidades, como la falta de redundancia en los trabajadores capacitados en tecnologÃas clave o la falta de procedimientos de respaldo en caso de que un una aplicación en particular falla.
5. Resiliencia del arquitecto
Los asesores de TI enfatizan que es importante crear resiliencia en la arquitectura misma, por ejemplo, distribuyendo instancias y cargas útiles en ubicaciones geográficas.
Una forma de garantizar sistemas resilientes es “simplificar lo que hace para que pueda hacerlo realmente bien para cumplir con las expectativas”, dice Stone, y señala que este enfoque también ayuda a evitar que los equipos se extiendan demasiado.
La combinación de automatización para la gestión de incidentes, problemas y cambios también ayuda a generar resiliencia, agrega.
Gundurao recomienda adoptar la ingenierÃa de confiabilidad del sitio (SRE), un conjunto de principios y prácticas para infraestructura y operaciones destinadas a crear sistemas escalables y confiables. SRE, y aquellos capacitados en sus principios, se enfoca en construir TI no solo para que funcione bien en cielos azules sino también para trabajar en cielos tormentosos, agrega Machado.
Andrew Long, lÃder de arquitectura empresarial global en Accenture, ve que las grandes organizaciones tradicionales adoptan cada vez más los principios, las tecnologÃas y los métodos utilizados por las organizaciones nativas digitales para diseñar sistemas de TI más resistentes. “Esto ha permitido que la empresa mejore su resiliencia ante eventos comerciales disruptivos y, por lo tanto, se vuelva más competitivaâ€, dice.
Para hacerlo, los lÃderes de TI enfatizan la velocidad y la agilidad, la centralización de datos y la descentralización, asà como la integración y entrega continuas, SRE y microservicios para brindar las capacidades comerciales que requiere la futura organización… de una manera más modular y componibleâ€, señala Long.
También están pasando de la entrega tradicional de proyectos de TI basados ​​en cascada a “entrega y operaciones de TI más centradas en el producto, que tiende a considerar requisitos estratégicos más amplios que respaldan la resiliencia de TI”, agrega.
“Casi todas las organizaciones tienen una parte del patrimonio de TI en la nubeâ€, dice Long, pero la clave es “considerar qué capacidades únicas de la nube se pueden aprovechar para aumentar la capacidad de la organización para volverse más ágil y resistenteâ€.
6. Manténgase alerta
Los riesgos organizacionales, las necesidades comerciales y la tecnologÃa seguirán evolucionando, al igual que las prácticas en torno a la resiliencia de TI, afirman los expertos.
“ComunÃquese con el negocio para comprender dónde ven los riesgos de interrupción del negocio, la escala del riesgo y, lo que es más importante, cómo cuantifican este riesgo y, por lo tanto, el valor potencialâ€, asegura Long. Al tener una comprensión clara del estado actual de su panorama tecnológico, puede comprender mejor cómo su organización puede responder a esta interrupción y dónde residen las áreas crÃticas de riesgo.
“Confirme las intervenciones especÃficas que se deben realizar para minimizar el riesgo y desarrolle una hoja de ruta para generar cambios”, dice Long, y agrega que la ejecución de esta hoja de ruta solo es posible “si todos están alineados con el riesgo empresarial”.
7. Deje que las empresas compartan la responsabilidad
El lado comercial también tiene un papel que desempeñar en la resiliencia de TI, dice Machado, por lo que los lÃderes de las unidades comerciales también deberÃan tener cierta responsabilidad al respecto.
“Creo que debe tener un modelo de rendición de cuentas, y creemos que debe compartirse con la empresaâ€, explica, “de modo que quien cree la aplicación debe compartir la responsabilidad por ella. No deberÃa ser solo el papel del CIOâ€.
Machado no aboga por que las unidades de negocios se hagan cargo de las operaciones de TI y la administración diaria de aplicaciones y sistemas; más bien, dice que deben entender que sus requisitos y prioridades pueden afectar la resiliencia.
Por ejemplo, si los lÃderes de las unidades de negocios priorizan constantemente el tiempo de comercialización y la velocidad de creación de valor, entonces deben compartir la responsabilidad de si eso podrÃa afectar la resiliencia y en qué medida.
Mary K. Pratt, CIO.com
