En México todavía hay una brecha digital importante entre usuarios de servicios electrónicos, y uno de los factores más importantes es la falta de confianza en la seguridad de las transacciones.
Las altas tasas de incidencia de fraude en el país quedan en evidencia en el registro de las instituciones nacionales. Como ejemplo, cuando la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (CONDUSEF) abrió su Portal de Fraudes Financieros en 2018, registró 6,916 visitas en una semana y generó 271 reportes de algún tipo de fraude.
Por ello, no sólo las instituciones estatales, bancarias y financieras han invertido en tecnología para la seguridad, sino además los comercios están ahora más conscientes sobre la importancia de ofrecer una experiencia personalizada para los consumidores, pero al mismo tiempo, segura.
En el marco del Día Internacional del Internet Seguro, Adyen, la plataforma global de tecnología de pagos elegida por las marcas más importantes del mundo, comparte datos inéditos de la encuesta Index – Digital Report 2024, que muestran que el 41% de las empresas digitales en México pierden entre 10 y 13 millones de pesos anualmente por fraudes. En el estudio participaron más de 2,000 consumidores y 400 empresas digitales de México.
“En México, la seguridad en las compras en línea continúa siendo una de las mayores preocupaciones de los consumidores, especialmente en periodos de alta demanda como el Buen Fin”, explica Fabricio Moreno, Country Manager de Adyen México. “Los comercios deben asegurar la protección de los pagos y optimizar cada interacción para que el consumidor disfrute de una experiencia positiva en lugar de enfrentar riesgos o complicaciones. Y el consumidor, por su lado, debe también proteger su experiencia, comprando con tiendas establecidas y tomando medidas simples de seguridad que pueden lograr una experiencia completa”, explicó Moreno.
Según la encuesta de Adyen, a más de la mitad (60%) de los consumidores les gustaría tener mayor seguridad a la hora de realizar un pago, y el 70% ya utiliza la biometría para autenticar las transacciones, con un 36% de los encuestados utilizando sólo su huella dactilar, mientras que el 12% utiliza sólo el reconocimiento facial.
Asimismo sólo el 18% de las empresas tuvo una pérdida inferior a 10.7 millones de pesos, y para el 7% la pérdida fue de entre 12.9 y 15.1 millones. Esta preocupación aumenta en los últimos meses del año, ya que la estrategia de los minoristas durante temporadas altas, como el Buen Fin, suele centrarse en aumentar el número de ventas, lo que no siempre implica calcular correctamente el riesgo de fraude.
En el marco del Día del Internet Seguro, Adyen enfatiza que el fraude cero es difícil de lograr, pues las amenazas siempre existen y evolucionan; sin embargo, el procesamiento de pagos con tecnología antigua es mucho más vulnerable, y si un negocio no cuenta con una plataforma innovadora para verificación y autenticación de pagos, debe ser consciente de que deberá asumir mayor responsabilidad en temas de seguridad.