Cancún, Quintana Roo – En el marco del segundo día de actividades en el Cisco Connect 2026, se enfatizó la necesidad urgente de evolucionar el modelo operativo corporativo hacia la era agéntica, advirtiendo que la resiliencia digital repercute directamente en la estabilidad financiera de las empresas.
Cory Minton, Global Field CTO de Cisco, cuestionó la perspectiva catastrófica sobre la inteligencia artificial y destacó el trabajo de ingeniería orientado a garantizar entornos seguros y eficientes para la operación del negocio. Según datos de la firma, las 2,000 empresas más grandes del mundo pierden en conjunto 600,000 millones de dólares al año por interrupciones en sus sistemas —equivalente a 300 millones de dólares anuales por empresa o 15,000 dólares por cada minuto de inactividad—, lo que además genera una caída media del 3.4% en la cotización bursátil de las compañías públicas.
Frente a esta problemática, Minton presentó el enfoque de Agéntico Ops y el paradigma Self-Healing (auto-reparación), el cual traslada el foco de las métricas reactivas tradicionales como MTTR y MTTD hacia la prevención analítica en tiempo real. Basado en la arquitectura Data Fabric por Splunk y en el modelo Deep Time Series Foundation, este sistema permite procesar más de 50,000 métricas por segundo en una sola GPU y predecir desviaciones anómalas con 30 minutos de anticipación. Con ello, los agentes autónomos investigan la causa raíz y sugieren remediaciones bajo entornos de confianza antes de que se produzca el fallo. Al respecto, Cory Minton señaló: “Si puedes detener el problema antes de que suceda, ya no tienes que lidiar con pérdidas de 15,000 dólares por minuto”.
Agilidad, convergencia cuántica y la imperiosa necesidad del factor humano
Para liderar la transformación tecnológica, las organizaciones deben priorizar una cultura centrada en la agilidad y las habilidades por encima de una estrategia enfocada únicamente en la IA. La acelerada innovación ha reducido la vida útil de las competencias técnicas a un periodo de entre 18 y 24 meses, exigiendo entornos de aprendizaje continuo. Asimismo, la IA agéntica y la computación cuántica están convergiendo e interactuando simultáneamente en tiempo real, lo que elimina los ciclos tecnológicos secuenciales del pasado y exige que las arquitecturas corporativas sean capaces de absorber múltiples tecnologías emergentes a la vez.
Como prueba de esta convergencia, Cisco presentó el primer switch universal de la era cuántica, un desarrollo capaz de traducir de forma transparente los distintos lenguajes y modalidades de plataformas como IBM, Google o Meta. Este equipo opera a temperatura ambiente, eliminando la necesidad de sistemas de enfriamiento complejos, y funciona sobre las líneas y redes de fibra óptica existentes. Este avance demuestra que la agilidad depende de la infraestructura física subyacente, la cual resulta indispensable para responder al 87% de las empresas que afirman no estar listas para aprovechar la IA. Ante esto, la infraestructura y la ciberseguridad deben ser la prioridad inmediata, considerando que las ciberamenazas representan ya la tercera economía mundial.
El despliegue de la IA no requiere de forma exclusiva grandes equipos de científicos de datos, sino imaginación estratégica y capacitación para implementar agentes en procesos específicos. Diversas organizaciones y mercados emergentes están dando saltos cualitativos directos hacia la IA gracias a la accesibilidad de estas herramientas, demostrando que contar con cimientos sólidos de red e inversión en talento evita que las empresas pierdan la ola tecnológica. No consolidar esta infraestructura básica impedirá que las organizaciones aborden las tecnologías que seguirán en la hoja de ruta, como la computación neuromórfica hacia la próxima década.
El reto principal en la adopción de la IA trasciende la capacidad técnica y se centra en la ética y la confianza. Ante incrementos del 533% en la demanda de habilidades de razonamiento ético y de más del 200% en resolución de problemas complejos, la industria requiere integrar profesionales de humanidades que establezcan marcos de IA responsable antes de su despliegue masivo. Guy Diedrich, SVP y Global Innovation Officer de Cisco, concluyó: “Nuestra gran pregunta no va a ser responder si podemos hacer algo, porque la respuesta probablemente será que sí; la pregunta real es sobre la confianza en la IA, algo que aún no conocemos porque la confianza es algo que depende de los humanos”.
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América Latina en la era agéntica: Infraestructura, gobernanza y el mercado regional
En el contexto regional, Laercio Albuquerque, Presidente de Cisco para América Latina, junto con Ramón Viñals, Director de Ingeniería de Soluciones, y Gonzalo Valverde, Managing Director, MCR; analizaron la madurez tecnológica de Latinoamérica. La región se posiciona como un mercado early adopter con la capacidad de inyectar 2 billones de dólares a la economía a través de la inteligencia artificial. Sin embargo, para capitalizar este volumen de negocio, las empresas y gobiernos deben resolver una severa deuda de infraestructura en redes, procesamiento y ciberseguridad, renovando parques tecnológicos para soportar las altas cargas de trabajo que imponen los agentes y los modelos de lenguaje.

La evolución de los proyectos de IA en la región está marcando una transición desde modelos 100% basados en la nube pública hacia arquitecturas híbridas y privadas. Aunque las nubes públicas facilitaron los primeros entornos de prueba, factores como los costos recurrentes, la latencia generada por el tráfico hacia centros de datos en el extranjero y las regulaciones locales están acelerando el retorno de las cargas críticas a data centers locales o en premisas (on-premise). La gobernanza y la soberanía de los datos se han convertido en elementos determinantes para definir la ubicación geográfica de la información corporativa.
Al evaluar el nivel de preparación en Latinoamérica bajo los seis pilares estratégicos —estrategia, cultura, talento, infraestructura, datos y gobernanza—, los ejecutivos identificaron que los mayores rezagos de la región se concentran en talento, infraestructura y gobernanza. Para mitigar estas brechas, se observa una convergencia operativa entre las áreas de operaciones de red (NetOps) y seguridad (SecOps), integradas por la observabilidad transversal. Esta alineación es crucial para gestionar riesgos como el Shadow AI, supervisando el comportamiento de los agentes autónomos que interactúan en la red e imponiendo límites claros para la toma de decisiones.
Los voceros enfatizaron la transformación que vive el ecosistema de canales de distribución, los cuales representan el 100% de las ventas de Cisco en la región. El modelo comercial ha evolucionado de la venta de hardware tradicional basada en pliegos de condiciones (RFP) hacia una oferta de consultoría, arquitectura e integración de servicios de valor agregado. Mediante programas como Cisco 360, los socios tecnológicos son incentivados para especializarse en dominios cruzados, permitiendo a los CIO acelerar la implementación de soluciones seguras y escalar sus proyectos de inteligencia artificial con mayor velocidad.
