Según cifras del Cyber Defense Center de Minsait, en 2025 se ​ han identificado 23 grupos de amenazas activas dirigidas al entorno industrial, frente a 18 identificados durante 2022. Este aumento del 15% evidencia el creciente interés de los atacantes en vulnerar sistemas de control y gestión de procesos, como SCADA o PLC, especialmente donde no hay una adecuada segmentación entre redes de TecnologÃa de la Información (TI) y TecnologÃa Operativa (TO). De hecho, el 80% de los incidentes registrados en ambientes industriales tienen su origen en redes TI mal protegidas.
“La convergencia entre TI ​ y TO no es una opción; hoy, es una necesidad de negocio. Pero, con ella, la superficie de ataque se ha ampliado exponiendo sistemas legacy e inseguros, entornos complejos y poca visibilidad para la organización. que ponen en riesgo desde la producción hasta vidas humanasâ€, advirtió ​Erik Moreno, director de Minsait Cyber en México.
Los sectores más afectados en México son ​energÃa (34%), agua y saneamiento (21%), manufactura (19%), salud (13%) y logÃstica (8%). Los ataques más comunes incluyen phishing dirigido a personal de planta, exposición de interfaces industriales sin autenticación y accesos no autorizados a dispositivos crÃticos como PLCs y RTUs. ​ Sin embargo, el verdadero punto de vulnerabilidad es la cadena de suministro, donde los atacantes buscan infiltrarse a través de terceros menos protegidos para llegar al núcleo operacional de grandes compañÃas.
“Hoy, la resiliencia operacional no solo compete al CIO o al CISO. También es prioridad para directores de planta, responsables de mantenimiento y la alta direcciónâ€, explicó el directivo. “Hablamos de mantener operaciones crÃticas sin interrupciones. Eso, en sà mismo, es ciberseguridadâ€.
Un enfoque industrial centrado en la resiliencia
Para responder a este escenario, Erik Moreno planteó cuatro pilares estratégicos que contribuyen a fortalecer la protección de los entornos TO:
- Alinear la ciberseguridad con los objetivos operacionales, adoptando un enfoque donde no interrumpa la producción, sino que sea un habilitador de su continuidad.
- Consolidar la visibilidad de activos y riesgos en plataformas unificadas, que permita priorizar y actuar con eficiencia.
- Blindar los sistemas “legacyâ€Â que no pueden actualizarse fácilmente y protegerlos mediante controles compensatorios.
- Simplificar y centralizar la gobernanza, integrando TO y TI en una estrategia global dentro de la organización.
Sobre estos principios, la estrategia de ciberseguridad industrial debe apoyarse en capacidades especializadas que combinen el conocimiento profundo del entorno con tecnologÃa adaptada al contexto ​ operacional .
“Ya no basta con tener un Centro de Operaciones de Seguridad (SOC, por sus siglás en inglés) estándar. Se requiere añadir capacidades TO e inteligencia adaptada al lenguaje del entorno industrial, ​ monitoreo constante de protocolos especÃficos, identificación de comportamientos anómalos y respuestas automatizadas que no interrumpan los procesosâ€, subrayó Erik Moreno. Y añadió: “nuestro servicio de detección y respuesta avanzada, Smart MDR, está preparado para actuar en este ámbito, detectando incidentes en 15 minutos y reduciendo las alertas falsas a tan sólo un 2% y el número de alertas de escaso valor en más del 80%. A partir de soluciones personalizadas y punteras, las organizaciones industriales pueden contar con una protección unificada, ágil y contextualizada que reduce riesgos operacionales, reputacionales y económicos. “El verdadero valor está en que la tecnologÃa se adapte al entorno, y no al revés. Solo asà se puede garantizar una respuesta efectivaâ€, según el director de Minsait Cyber en México.
La resiliencia como nuevo estándar de negocio
Erik Moreno destacó que, la ciberseguridad TO no puede seguir siendo un apéndice del mundo TI. Requiere su propio enfoque, cultura y herramientas. De su correcta implementación depende no solo la protección de activos, sino la continuidad misma de las operaciones industriales.
En este sentido, el directivo de Minsait Cyber indicó que en los entornos de producción es necesario adoptar una estrategia integral que contemple todo el ciclo de vida de los activos; establecer una gobernanza clara entre TI y TO; priorizar la segmentación de redes, la gestión de accesos remotos y la protección de endpoints industriales; invertir en herramientas diseñadas para TO que permitan detección y respuesta efectiva sin interrumpir la operación; y fortalecer la cultura de ciberseguridad entre los equipos.
“Hoy más que nunca, asegurar la continuidad operacional exige un modelo de protección 360º, basado en inteligencia contextual, automatización y coordinación entre equipos expertos. En este nuevo escenario, TO, TI y la gestión de identidades definen la nueva resiliencia que, ya no es una meta técnica, es una ventaja competitivaâ€, concluyó Moreno.
