De cara a El Buen Fin 2026, los pequeños negocios mexicanos se preparan para una de las temporadas de mayor actividad comercial del año. Sin embargo, el incremento de las ventas y el uso de medios de pago digitales también representan un desafío para su administración fiscal, particularmente por la concentración de operaciones en un periodo reducido.
De acuerdo con la Secretaría de Economía, la edición 2025 generó ventas por 219 mil 200 millones de pesos, mientras que la facturación bancaria con tarjetas alcanzó 152 mil 934 millones de pesos, mediante 196 millones de transacciones. Además, el comercio digital registró un crecimiento anual de 31%, lo que refleja la creciente participación de los canales electrónicos en la actividad comercial.
Estas cifras permiten dimensionar los desafíos que enfrentarán los comercios durante la próxima edición, especialmente en la identificación de ingresos, la conciliación de pagos y la emisión de comprobantes fiscales. En este contexto, Heru, plataforma mexicana de tecnología fiscal, destaca la importancia de que los pequeños negocios fortalezcan sus procesos administrativos antes del inicio de la temporada.
“Para un pequeño negocio, aumentar sus ventas durante El Buen Fin puede representar una oportunidad importante de crecimiento, pero también implica administrar un mayor número de operaciones en un periodo muy corto. El desafío es mantener un control adecuado de los ingresos y la facturación, porque una mayor actividad comercial también exige mayor organización para cumplir correctamente con las obligaciones fiscales”, explica Stiven Rodríguez, CEO de Heru.
La plataforma identifica cuatro aspectos muy importantes que los pequeños negocios deben considerar de cara a El Buen Fin 2026 para fortalecer su administración fiscal y reducir el riesgo de inconsistencias durante una temporada de alta actividad comercial:
- Conciliar los ingresos con los pagos recibidos. Heru recomienda verificar que las operaciones realizadas mediante tarjetas, transferencias y efectivo estén correctamente registradas, considerando comisiones, devoluciones y cancelaciones para identificar posibles diferencias entre los movimientos bancarios y los ingresos reportados.
- Revisar la emisión de comprobantes fiscales. Es importante comprobar que las facturas correspondan a las operaciones realizadas y contengan la información correcta, así como identificar los casos en los que proceda emitir comprobantes globales por operaciones con el público en general, conforme a las disposiciones fiscales aplicables.
- Mantener un registro actualizado de ventas y gastos. La plataforma destaca la importancia de organizar los comprobantes y la documentación de las operaciones comerciales para facilitar la revisión de ingresos, gastos y deducciones que correspondan según el régimen fiscal de cada contribuyente.
- Anticipar las obligaciones fiscales posteriores a la temporada. Heru aconseja revisar con anticipación los plazos y requisitos de las declaraciones aplicables, así como la información necesaria para su presentación, con el propósito de prevenir omisiones y detectar posibles inconsistencias oportunamente.
La importancia de estas medidas también se refleja en el crecimiento del comercio electrónico. Durante El Buen Fin 2025, las ventas digitales representaron el 21% del total, con un valor de 45 mil 900 millones de pesos, de acuerdo con las cifras presentadas por la Secretaría de Economía.
En este escenario, la automatización de los procesos fiscales puede contribuir a simplificar la conciliación de operaciones, reducir tareas administrativas y facilitar el seguimiento de las obligaciones tributarias, particularmente entre los pequeños negocios que cuentan con recursos limitados para estas actividades.
“El Buen Fin representa una oportunidad importante para los pequeños negocios, pero también exige una mayor disciplina en el manejo de su información fiscal. La preparación no debe comenzar cuando aumentan las ventas, sino desde antes, con procesos que permitan identificar ingresos, revisar comprobantes y mantener claridad sobre las obligaciones tributarias. Una buena organización puede marcar la diferencia durante una temporada de alta actividad comercial”, señala Stiven
