La acumulación constante de vulnerabilidades, sumada a la sofisticación de los ataques con inteligencia artificial y a la complejidad de los entornos tecnológicos actuales, está poniendo a prueba la capacidad de respuesta de los equipos de ciberseguridad, según advierte la firma Tanium.
En opinión de Cindy Chen, Directora Senior de Marketing de Producto de Tanium, el volumen de Vulnerabilidades y Exposiciones Comunes (CVE) continúa creciendo, mientras que los atacantes aprovechan herramientas de IA para identificar y explotar fallas en cuestión de horas, reduciendo significativamente el tiempo de respuesta disponible para las empresas.
A este panorama se suma la expansión constante de los activos digitales. Los equipos de TI y seguridad deben proteger entornos cada vez más amplios y complejos, donde identificar qué sistemas están expuestos a Internet y cuáles representan un mayor riesgo resulta cada vez más difícil. En muchos casos, la falta de recursos obliga a responder únicamente a las amenazas más recientes, dejando vulnerabilidades conocidas sin corregir.
Según Tanium, los ciberdelincuentes no distinguen entre vulnerabilidades nuevas o antiguas. Pueden aprovechar fallas críticas pendientes de remediación o combinar varias vulnerabilidades de menor gravedad para comprometer sistemas sensibles. Por ello, las estrategias tradicionales basadas únicamente en la gravedad de una vulnerabilidad ya no son suficientes.
La compañía considera que las organizaciones con mejores resultados comparten tres elementos: una visión unificada de los riesgos internos y externos, la capacidad de priorizar las vulnerabilidades según el contexto real del atacante, y procesos automatizados que aceleren la remediación antes de que ocurra un incidente.
Contar con una visión unificada permite correlacionar información de activos expuestos a Internet, configuraciones, certificados, puertos abiertos y datos de los endpoints en tiempo real para comprender con mayor precisión dónde se concentra el riesgo. A ello se suma el uso de análisis basados en IA, que ayudan a identificar cuáles vulnerabilidades representan una amenaza real para los activos más críticos y cuáles deben corregirse primero.
De acuerdo con Tanium, integrar el descubrimiento continuo de activos, la evaluación del riesgo y la automatización de la remediación permite reducir puntos ciegos, acelerar la respuesta ante amenazas y disminuir la dependencia de procesos manuales que suelen retrasar la protección de la infraestructura empresarial.
