Con el inicio de un nuevo año escolar, preparar a niños y adolescentes para desenvolverse con seguridad en entornos digitales se ha vuelto tan esencial como su formación académica. Sin embargo, un estudio de Kaspersky titulado Niños Digitales, reveló un dato preocupante: uno de cada cinco padres mexicanos aún no ha hablado con sus hijos sobre las reglas básicas de seguridad en Internet. Esto sucede en un panorama donde el 55% de los padres en el paÃs cree que el uso de Internet podrÃa representar una amenaza para la integridad de sus hijos.
La tecnologÃa se ha convertido en una herramienta esencial para la educación que permite la realización de tareas, el acceso a plataformas escolares y la socialización a través de redes y aplicaciones de mensajerÃa. Sin embargo, este entorno digital que ofrece múltiples beneficios también implica riesgos para los menores como la exposición a contenidos inapropiados, la interacción con desconocidos, la pérdida de privacidad o la sobreexposición en lÃnea. En este contexto, preocupa que el 15% de los padres en México considere que no está suficientemente involucrado en la vida digital de sus hijos, según el mismo estudio, ya que la falta de acompañamiento puede aumentar significativamente su vulnerabilidad ante estos escenarios.
“Uno de los errores más comunes es asumir que los menores saben cuidarse por el simple hecho de haber crecido con la tecnologÃa. Pero el conocimiento técnico no sustituye el criterio ni la conciencia de seguridad. Si los padres no se involucran activamente, los niños y adolescentes no solo quedan expuestos, sino que adoptan hábitos digitales inseguros que pueden mantenerse en el tiempoâ€, explica Judith Tapia, gerente de Productos para el Consumidor para México en Kaspersky. “Este regreso a clases es una gran oportunidad para tener conversaciones claras, reglas familiares bien definidas y el uso de herramientas de protección que acompañen, no controlen, su desarrollo digitalâ€.
Además de establecer lÃmites y reglas, es fundamental que los padres participen en la experiencia digital de sus hijos, comprendiendo qué plataformas usan, qué tipo de contenido consumen y cómo se relacionan en lÃnea. Esta cercanÃa permite detectar señales de alerta a tiempo, fomentar la confianza y crear un entorno en el que los menores se sientan seguros para pedir ayuda cuando enfrenten situaciones incómodas o peligrosas.
En este sentido, también existen experiencias educativas que ayudan a las familias a acercarse a la ciberseguridad de forma divertida y práctica. Una de ellas es el Centro de Investigación Cibernética de Kaspersky en KidZania Santa Fe, donde niñas y niños pueden aprender a reconocer amenazas, cuidar su privacidad y convertirse en ciberhéroes, mientras sus padres acompañan este aprendizaje y refuerzan la importancia de la seguridad digital en el dÃa a dÃa.
En este regreso a clases, los expertos de Kaspersky recomiendan:
Iniciar conversaciones honestas sobre el uso de la tecnologÃa. Hablar con los hijos sobre cómo, para qué y con quién usan sus dispositivos es el primer paso para fomentar una cultura digital segura. Esto ayuda a establecer una mayor confianza y a conocer sus hábitos reales.
Establecer acuerdos familiares sobre seguridad en lÃnea. Más allá de imponer reglas, es importante construirlas en conjunto: qué se puede compartir, cómo actuar ante mensajes sospechosos o desconocidos, y cuándo es necesario pedir ayuda. Estas pautas dan estructura y empoderan a los menores en su vida digital.
Conocer los entornos digitales que frecuentan los hijos. Interesarse por las plataformas que usan, los juegos que prefieren o las redes donde interactúan permite identificar riesgos potenciales y, sobre todo, estar disponibles si necesitan apoyo. Además, los hábitos de los adultos en el uso de la tecnologÃa influyen directamente en los de sus hijos. Ser coherente, desconectarse en momentos clave, y respetar las mismas reglas que se promueven ayuda a reforzar el mensaje y generar credibilidad.
