Con la tecnologÃa actual se podrÃa construir una red óptica mallada de baja latencia que soporte las aplicaciones del metaverso en tiempo real.
¿Cuántas personas en las redes sociales tienen amigos sólo en su ciudad? Probablemente no muchas, asà que no debemos pensar que cuando Meta u otros desplieguen un metaverso, los habitantes serán todos del mismo lugar. Para tener éxito, un metaverso tiene que soportar usuarios dispersos, y cuanto más éxito tenga, más se puede esperar que sus usuarios estén dispersos en una geografÃa más amplia. Hoy, el metro, pero mañana el mundo. Si, a medida que el metaverso se extiende, los problemas de latencia destruyen el comportamiento sincronizado de los avatares, entonces perderá realismo y en algún momento esa pérdida limitarÃa el crecimiento. Ya sabemos cómo controlar la latencia de acceso, pero ¿cómo controlar la latencia del metaverso masivo? Respuesta: Con la malla metaversa masiva.
Es casi seguro que el realismo metaverso empezará por tener un acceso de baja latencia a un punto lÃmite metropolitano, que sea la rampa de entrada a los procesos metaversos. Eso permite manejar a los usuarios que se encuentran en un área metropolitana, y se puede esperar que muchas manifestaciones del metaverso (lo siento, no he podido evitarlo) permanezcan dentro de un área metropolitana, entre personas que se conocen. El siguiente paso es manejar a todos los usuarios con la menor latencia incremental posible. Eso es posible mediante el mallado óptico de las áreas metropolitanas.
Arquitectura de malla masiva
La mayorÃa de los usuarios del metaverso suelen interactuar con otros al menos dentro de su propio paÃs, asà que tomemos como ejemplo Estados Unidos. Si suponemos que tenemos 100 áreas metropolitanas principales, lo que en EE.UU. significarÃa ciudades con más de 230.000 habitantes, entonces el número total de rutas simplex serÃa N(N-1), o 9.900. Es cierto que esto supondrÃa muchos recorridos de fibra a lo largo de grandes distancias, pero no serÃa necesario hacer de cada “camino” una conexión de fibra discreta.
La gestión eléctrica es lo que tiende a añadir latencia a las conexiones, debido a las colas. La óptico, sobre todo cuando se apoya en interfaces de muy alta capacidad, añadirÃa sólo un poco. El tráfico de la ciudad A podrÃa llegar a la ciudad C a través de la ciudad B, lo que significa que podrÃamos concentrar las áreas metropolitanas de una región en una “ciudad de entrada” y enlazarlas por medios ópticos.
Si utilizamos multiplexores ópticos reconfigurables (ROADM) y DWDM podrÃamos crear fácilmente una malla completa de metros con la tecnologÃa actual. Con un enrutamiento de tránsito mÃnimo en cada metro gestionado por esos ROADM, sólo añadirÃamos una pequeña latencia al tráfico de los usuarios del metaverso en cualquier lugar de Estados Unidos. Esas ciudades de entrada en EE.UU. podrÃan conectarse con ciudades de entrada en otros paÃses, cuyas áreas metropolitanas locales estarÃan igualmente conectadas. Más malla significa menos latencia.
La malla metaversa se convertirÃa en algo muy parecido a un router central masivo, virtual y distribuido. Cada área metropolitana tendrÃa su rampa de entrada a la malla ROADM/DWDM, y una conexión que no fuera local a un área metropolitana estarÃa a un salto (virtual) de distancia. Dentro de un paÃs determinado, donde suele concentrarse la mayor parte del tráfico, se podrÃa esperar conectarse desde cualquier lugar a cualquier otro en un máximo de cuatro saltos ópticos: metro de entrada a pasarela, pasarela a metro de salida.
El metaverso de las cosas
El gran escollo de este nuevo y explosivo concepto de red es que muchos no ven que los medios sociales y el Meta impulsen un cambio de red global. Vale, olvida el metaverso en el sentido de Meta y Facebook. Si el metaverso social no es lo tuyo, está el metaverso de las cosas o MoT.
Si nos olvidamos de lo que hemos oÃdo que impulsa el metaverso, y nos fijamos sólo en lo que es un metaverso en un sentido técnico, abrimos todo un nuevo conjunto de aplicaciones. Un metaverso es una tecnologÃa gemela digital que facilita los procesos del mundo real creando modelos virtuales que controlan esos procesos y se sincronizan con ellos. SÃ, se puede ver esto aplicado a las redes sociales, pero también se podrÃa ver aplicado a la colaboración empresarial, al IoT y a los edificios inteligentes, al control del tráfico aéreo y a los coches autoconducidos. Incluso a los viajes y el turismo, utilizando la realidad aumentada.
Piensa en ti mismo caminando por una calle de una ciudad nueva, con tus gafas de RV/AR. Estás buscando un lugar para comer, asà que le preguntas a tu teléfono y éste te superpone una flecha en tu campo de visión, señalando los lugares que podrÃan adaptarse a tus necesidades. O buscas un producto, y al pedirlo tus gafas te muestran en tu campo de visión los lugares que lo venden, e incluso el precio. O piensa en ir conduciendo y tener señales de navegación como giros, puntos de interés o incluso avisos sobre el tráfico, los peatones o los animales, todo ello mostrado en su parabrisas AR.
Por qué tiene sentido el metaverso masivo
Hay muchas aplicaciones posibles del metaverso, muchas empresas que se beneficiarÃan de hacer de MoT una realidad global. Supongamos que el metaverso masivo MoT se convierte en una realidad global, ¿qué ocurre con la red?
En primer lugar, ahora tenemos una red central nacional, continental y, eventualmente, mundial que es totalmente óptica. El enrutamiento tradicional del núcleo desaparecerÃa, pero antes de que empiece a compadecerse de los proveedores de enrutadores, se producirÃa un crecimiento colateral del enrutamiento metropolitano. El impacto neto en los proveedores de routers podrÃa ser incluso positivo, dado el gran número de redes metropolitanas que habrÃa que soportar. Sin embargo, las interfaces necesarias en un router metropolitano podrÃan ser diferentes, porque las redes de acceso de baja latencia tendrÃan que agregarse directamente a los routers metropolitanos, al igual que los centros de datos de perÃmetro.
En segundo lugar, la latencia de extremo a extremo se reducirÃa drásticamente más allá de las áreas de acceso/metro, lo que permitirÃa aplicaciones en tiempo real, incluido el IoT, a una escala geográfica mucho mayor. Esto podrÃa tener un impacto significativo en las aplicaciones de IoT 5G, porque las aplicaciones de IoT distribuidas son aquellas en las que se espera que los sensores de IoT se muevan a través de una gran área, y las conexiones locales inalámbricas y por cable no serÃan adecuadas. Incluso el acceso inalámbrico fijo 5G, incluida la onda milimétrica, podrÃa ayudar conectando a los usuarios en zonas no lo suficientemente densas como para justificar la fibra hasta el hogar. El impacto en el 5G podrÃa ser mucho más significativo que cualquier otro factor, lo que hace que uno se pregunte por qué los operadores interesados en promover nuevas aplicaciones 5G no invertirÃan en el mallado metropolitano masivo.
Desde hace al menos una década, disponemos de tecnologÃa que podrÃa generar este nuevo modelo de red de malla global. Lo que el metaverso puede ofrecer es una razón para hacerlo, una aplicación que crearÃa un ROI. El hecho de que Meta y probablemente todos los proveedores de nubes públicas estuvieran detrás de ello tampoco estarÃa de más. Asà que la próxima vez que veas uno de esos avatares metaversos, piensa en darle un abrazo (virtual), teniendo en cuenta, por supuesto, las reglas de comportamiento metaverso de Meta. Puede que esté preparando su red para el futuro.
-Tom Nolle, idg.es
