La adopción de dispositivos inteligentes en México avanza a un ritmo acelerado, transformando tanto la vida cotidiana como la industria tecnológica. Según el ENDUTIH del INEGI, en 2024 el 73.6 % de los hogares del paÃs contaba con acceso a internet y, en 2023, más de 97 millones de personas (81.2 % de la población de 6 años o más) eran usuarias de internet. Esta conectividad ha impulsado un ecosistema de Internet de las Cosas (IoT) cada vez más amplio —desde cámaras de seguridad hasta relojes inteligentes— que redefine la relación entre los consumidores y la tecnologÃa, pero también eleva las exigencias en materia de ciberseguridad.
Cámaras de seguridad: la primera lÃnea de defensa digital
Las cámaras de seguridad se han convertido en uno de los dispositivos más representativos del hogar digital. Su popularidad no solo responde al interés por la seguridad fÃsica, sino también a la confianza que ofrecen los sistemas con autenticación avanzada, cifrado y actualizaciones automáticas. Según datos de Circana, en 2024 las ventas de cámaras de seguridad crecieron 56%, con un fuerte impulso de modelos que priorizan la protección de datos y la privacidad del usuario.
La ciberseguridad en el hogar conectado depende cada vez más de la robustez de estos equipos, que hoy integran funciones antes exclusivas del entorno empresarial. Este cambio refleja una mayor conciencia entre los consumidores mexicanos, que comienzan a evaluar los dispositivos no solo por su funcionalidad, sino también por su capacidad para proteger información sensible.
Wearables, autos y salud digital: el perÃmetro se expande
El impacto del IoT va mucho más allá del hogar. Los wearables, como relojes inteligentes y bandas de salud, junto con los autos conectados, forman un ecosistema en el que los datos personales y de comportamiento se han convertido en un activo valioso y vulnerable. De acuerdo con Circana, la categorÃa de wearables crece 35% en 2025, siendo una de las categorÃas de tecnologÃa con mejor crecimiento, impulsada por consumidores que valoran tanto la precisión de los sensores como la protección de su información.
“La seguridad digital ya no es un asunto exclusivo de especialistas en TI; se ha convertido en un criterio de compra fundamental para los consumidores mexicanos. Nuestra data muestra que cuando la seguridad se comunica de forma clara, aumenta la confianza y la preferencia por la marcaâ€, comentó Jaime Negrete, Director Ejecutivo de Tech de Circana México.
Conectividad segura: una prioridad compartida
El ecosistema IoT en México refleja la convergencia de dos industrias: la tecnológica, que desarrolla dispositivos cada vez más sofisticados, y la de consumo, que los integra a la vida diaria. En ambas, la ciberseguridad emerge como un estándar indispensable para sostener la confianza del usuario, proteger su información y garantizar un crecimiento sostenible.
