El mercado tecnológico en México enfrenta un desafío dual caracterizado por el desperdicio electrónico y la desconfianza sistémica del consumidor al intentar vender sus equipos usados.
Actualmente, en el país se comercializan anualmente entre 30 y 33 millones de dispositivos móviles, de los cuales una gran parte termina guardada en cajones debido a la falta de mecanismos seguros para su comercialización.
Esta tendencia se ve alimentada por la fricción en los procesos de venta tradicionales, la falta de claridad en los precios y los riesgos de seguridad que implican los acuerdos de entrega en puntos físicos con desconocidos. Aunque el mercado informal o “mercado gris” sigue siendo robusto, movilizando cerca de un millón y medio de teléfonos al año, la falta de una experiencia nativa digital eficiente ha dejado un vacío importante en la economía circular nacional. Como bien señala Andrés Nieto, CEO de la plataforma, “GivU nació al entender que la fricción en las transacciones tradicionales se puede eliminar con tecnología aplicada correctamente”.
GivU: El ecosistema digital que transforma la tecnología en desuso en liquidez inmediata
Desde su lanzamiento en febrero de 2026, GivU se ha consolidado como la respuesta tecnológica para incentivar un consumo más responsable y eficiente, alcanzando ya una comunidad de 20,000 usuarios en México.
La plataforma opera bajo un modelo de negocio C2B (Consumer to Business), en el cual la empresa compra directamente el dispositivo al usuario tras un diagnóstico digital automático que evalúa el estado del hardware y software en apenas tres minutos (entrevista).
Este esquema garantiza que el vendedor reciba una oferta justa basada en datos reales de mercado y que el pago se vea reflejado en su cuenta en un lapso de tan solo diez minutos tras la validación física en sus centros de atención (entrevista).
Con aproximadamente 2,000 ventas exitosas completadas y 8,000 diagnósticos realizados, la marca no solo ofrece seguridad transaccional y ciberseguridad mediante el borrado obligatorio de datos, sino que promueve una segunda vida para la electrónica. Al respecto, Nieto destaca que “Nuestra misión es que cualquier persona pueda convertir ese celular guardado en casa en dinero o en su siguiente dispositivo en cuestión de minutos, sin complicaciones”, enfatiza Andrés Nieto.
