La eficiencia energética en la industria mexicana ha dejado de ser un valor agregado para convertirse en una condición de competitividad. Según datos del Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO) al analizar el PRODESEN 2024-2038, entre 2022 y 2023 la demanda eléctrica del país creció un 3.5%, mientras que la capacidad de generación aumentó apenas un 0.6%.
Ante este panorama, la implementación de tecnologías de información y automatización en la infraestructura industrial permite que la iluminación pase de ser una instalación básica a una estrategia de operación inteligente. Mediante el uso de herramientas de planeación avanzada, es posible analizar actividades, alturas y dimensiones para integrar sistemas que ajusten el flujo lumínico en tiempo real, logrando ahorros energéticos de entre el 40% y 60% mediante la automatización y control, además de un 40% adicional derivado de una distribución de luz optimizada según las necesidades de cada espacio. Grupo Construlita propone este enfoque integral para reducir el desperdicio energético en plantas y almacenes.
La convergencia tecnológica hacia la optimización operativa
La tendencia hacia sistemas de iluminación lineal interconectable permite simplificar la arquitectura de instalaciones mediante la creación de líneas de luz de hasta 80 metros con una sola salida eléctrica, reduciendo la complejidad del cableado y los tiempos de mantenimiento.
Soluciones como HB Infinity ejemplifican esta evolución, al permitir la conexión continua de hasta 60 luminarias bajo un esquema configurado digitalmente. Esta gestión basada en tecnología no solo impacta en la operatividad, sino también en la sostenibilidad; prueba de ello es que Grupo Construlita ha logrado reducir casi 50% las emisiones de su centro de manufactura en Querétaro en comparación con 2024, manteniendo un cumplimiento del 100% en sus auditorías ambientales y el reúso total de materiales como aluminio y cartón.
Al respecto, Sergio Pérez, Líder de la Academia de Diseño de Iluminación de la firma, afirma: “La eficiencia en iluminación industrial se logra cuando cada área recibe la luz que necesita, en el momento adecuado y con el control correcto. Ese diseño evita desperdicios y mejora la operación diaria”.
