México está adoptando soluciones de inteligencia artificial a un ritmo acelerado, pero el crecimiento en el uso de estas herramientas todavía no se traduce de manera proporcional en valor económico para las organizaciones.
De acuerdo con KPMG, el porcentaje de organizaciones en México que se encuentra en una fase activa de adopción de inteligencia artificial pasó de 17% a 26% en un solo trimestre. No obstante, apenas 7% ha logrado consolidar un retorno de inversión claro, lo que evidencia una brecha entre la experimentación tecnológica y la capacidad de convertirla en resultados de negocio
“México puede parecer más avanzado en inteligencia artificial de lo que realmente está porque se suele confundir tres métricas distintas: el uso individual de herramientas como Chat GPT, la adopción empresarial de IA en procesos formales y la madurez de las organizaciones para escalar estas soluciones, gobernar sus datos y convertirlas en resultados financieros”, señaló Catalina N’haux, directora general de Qualtop.
Confundir el uso cotidiano de algoritmos con una verdadera madurez digital genera una falsa sensación de avance; sin modelos estandarizados de gestión de riesgo y ciberseguridad, cada implementación multiplica las vulnerabilidades operativas en lugar de crear valor financiero real.
El desafío también es institucional
La brecha tampoco es exclusiva del sector privado ya que hoy, México aún no cuenta con una Estrategia Nacional de Inteligencia Artificial operativa. De acuerdo con revisiones de información pública, al menos 14 dependencias federales ya utilizan IA en procesos como el análisis de riesgos, la clasificación de trámites o la atención ciudadana.
Mientras que en otras regiones como Europa, su uso está orientado hacia problemas de alto impacto económico y social, creando instalaciones de prueba para validar soluciones de IA en salud, agricultura, manufactura y ciudades en condiciones reales, con el propósito de acelerar su adopción productiva y comercial.
“La prioridad de México no debería ser solamente “usar IA”, sino definir en qué sectores puede generar mayor valor público y productivo, bajo qué reglas y con qué capacidades institucionales y empresariales” , añadió N’haux.
Radiografía sectorial: Industrias que lideran la adopción de IA en México
El ecosistema de inteligencia artificial en México se está diversificando rápidamente. Su adopción ya no es exclusiva de los grandes corporativos: 37% de las PyMEs ya utiliza IA y las startups mexicanas registran una adopción de 41%, por encima del promedio regional de 38%.
La tecnología comienza así a extenderse a empresas de todos los sectores, con el fin de escalar la operación y acelerar su crecimiento:

De adoptar tecnología a convertirla en negocio
La madurez tecnológica va más allá de incorporar nuevas herramientas, Qualtop ha identificado tres factores críticos que impactan en la rentabilidad de un proyecto de AI:
Estrategia de datos. Tener una gran base instalada de clientes, transacciones y datos no garantiza crecimiento. Sin una estrategia que conecte esa información con el negocio, las empresas pierden oportunidades de cross-selling, up-selling y personalización.
Velocidad para decidir y llegar al mercado. La velocidad también es una métrica de madurez tecnológica. Lanzar nuevos productos o servicios al mercado con mayor agilidad, acompañada de pipelines propios de automatización que aceleren el Time-to-market a cuatro meses o reduzcan el periodo de testing hasta un 80% eso si es escalabilidad y ventaja competitiva.
Experiencia del cliente. Los clientes esperan experiencias cada vez más personalizadas, omnicanal y consistentes. Lo que requiere integrar datos, aplicaciones y canales que históricamente han operado de forma aislada.
“La verdadera madurez tecnológica llegará cuando las organizaciones puedan reducir fricciones, acelerar decisiones, escalar operaciones y transformar datos en acciones de negocio. Y México solo podrá capitalizar el valor económico de la inteligencia artificial y obtener resultados tangibles para las empresas, el gobierno y la sociedad mediante la alineación entre infraestructura, regulación y talento”, concluyó la CEO de Qualtop.
