En el marco del Día Mundial del Vehículo Eléctrico, es importante destacar el crecimiento que este mercado ha registrado tanto a nivel global como en México. Más allá de representar una alternativa para reducir el impacto ambiental, los vehículos eléctricos se han consolidado como una evolución de la movilidad gracias a la incorporación de tecnologías que mejoran su desempeño, eficiencia y seguridad.
A nivel mundial, la adopción de vehículos eléctricos continúa creciendo a un ritmo acelerado. De acuerdo con el reporte Global EV Outlook 2026 de la Agencia Internacional de Energía (IEA, por sus siglas en inglés), durante 2025 las ventas mundiales de vehículos eléctricos aumentaron 20%, superando los 20 millones de unidades. Esto significa que uno de cada cuatro automóviles nuevos vendidos en el mundo fue eléctrico.
“Es importante reconocer que, gracias a los avances tecnológicos y a la búsqueda de alternativas energéticas más sostenibles, se ha acelerado la adopción de los vehículos eléctricos. Antes se estimaba que para 2030 los VE representarían el 30% del mercado global; hoy ya alcanzan cerca del 27%, lo que demuestra el crecimiento acelerado de la industria”, explicó Carlos Heinze, director de la planta de Valeo Querétaro.
La tendencia apunta a continuar al alza. De acuerdo con el mismo informe, se espera que las ventas globales de vehículos eléctricos alcancen los 23 millones de unidades en 2026, representando cerca del 30% de todos los automóviles comercializados a nivel mundial.
México también forma parte de esta transformación. Según datos de la IEA, durante 2025, las ventas de vehículos eléctricos en el país se triplicaron y su participación dentro de las ventas totales de automóviles superó el 7%, frente al 2% registrado en 2024, reflejando un creciente interés de los consumidores e industria por este tipo de tecnologías.
Las tecnologías que impulsan la electromovilidad
El crecimiento de los vehículos eléctricos está estrechamente ligado al desarrollo de nuevas tecnologías. A diferencia de los automóviles tradicionales, estos vehículos dependen de una combinación cada vez más sofisticada de baterías, software, sensores, sistemas de gestión energética y conectividad para ofrecer una experiencia de conducción eficiente y competitiva.
Para continuar impulsando la adopción de la electromovilidad, es fundamental desarrollar soluciones que permitan optimizar el rendimiento, la autonomía y la seguridad de los vehículos eléctricos.
La innovación en componentes y sistemas especializados también juega un papel clave en el avance de la electromovilidad.
En este sentido, Valeo desarrolla tecnologías orientadas a mejorar la eficiencia de los vehículos eléctricos que permiten impulsar el crecimiento de esta industria, entre las que destacan:
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Los sistemas de refrigeración por inmersión para baterías. Esta solución permite optimizar el control térmico, evitar el sobrecalentamiento y extender la vida útil de la batería.
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Cargadores de CA bidireccionales avanzados, que permite el flujo de energía entre el vehículo eléctrico que contribuyen a una gestión energética más inteligente y una mayor resiliencia de la red.
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La tecnología de bajo voltaje de 48 V, que permite adaptarla a distintos tipos de vehículos, desde automóviles urbanos totalmente eléctricos hasta híbridos enchufables.
Los Vehículos Definidos por Software (SDV, por sus siglas en inglés) utilizan un menor número de unidades de control electrónico (ECU) centralizadas y de mayor capacidad para gestionar la mayoría de las funciones del vehículo. Esta arquitectura simplifica los sistemas eléctricos y electrónicos, reduce el peso al requerir menos cableado y contribuye a mejorar la eficiencia general del vehículo.
Además, Valeo ha destinado una inversión de 225 millones de dólares para la construcción de su planta en McAllen, Texas, donde se apostará por el desarrollo de tecnologías cómo los Vehículos Definidos por Software (SDV), una de las principales tendencias que marcarán el futuro de la industria automotriz.
Más que una tendencia de mercado, la electromovilidad representa una transformación profunda para la industria automotriz. En este proceso, el desarrollo de tecnologías innovadoras será fundamental para seguir mejorando el desempeño de los vehículos eléctricos y construir una movilidad más inteligente, conectada y sostenible.
