La relación entre los conductores y su automóvil está experimentando un cambio fundamental, impulsado por la maduración de la tecnología de conectividad. Según datos del Estudio Global del Consumidor Automotriz 2026 de Deloitte, realizado entre más de 28,500 usuarios, las funciones conectadas que mejoran la seguridad y la protección son las que generan mayor valor para los consumidores.
Funciones como la asistencia de emergencia, la detección automática y el rastreo antirrobo registran los mayores niveles de disposición a pagar, superando a aquellas orientadas exclusivamente al entretenimiento o la comodidad. Este cambio refleja una nueva expectativa del comprador, donde la tecnología deja de ser un atributo aspiracional para convertirse en una herramienta práctica que ofrece información, control y capacidad de respuesta ante situaciones reales.
“La conectividad está transformando la manera en que las personas se relacionan con su automóvil. Hoy el usuario busca mucho más que información sobre su unidad; espera herramientas que le brinden seguridad, respaldo y acompañamiento cuando más lo necesita. Esto representa también una oportunidad para que las agencias fortalezcan el vínculo con sus clientes más allá de la venta inicial”, señala Rafael Alamillo, Director Comercial de Concesionarios en LoJack México. En este nuevo escenario, la entrega del vehículo ya no marca el fin de la relación comercial, sino el inicio de una fase de interacción constante basada en servicios digitales y soluciones de protección que acompañan al propietario durante todo el ciclo de vida de la unidad, redefiniendo el papel de la posventa y la experiencia de propiedad.
