Blockchain está haciendo un esfuerzo para crear una nueva clase de inversión para poder realizar el financiamiento de proyectos ambientales. Ian Jones describe la financiación de la responsabilidad social corporativa como una “obligación a regañadientes” que, tal como está actualmente, logra muy poco aparte de ser un ejercicio en buenas relaciones públicas.
Jones es el director ejecutivo de NaturesCoin, un startup que construye un blockchain que, según él, creará una nueva clase de inversión para financiar proyectos ambientales, convirtiendo la responsabilidad social de un coste a un activo negociable en el balance de una empresa. Y asegura: “Por otro lado, están siendo exprimidos por los mercados de capital para obtener un mejor retorno de la inversión. Entonces, ¿Qué haces? La respuesta generalmente es que haces lo mÃnimo que puedes hacer porque es un costo en tus hojas de ganancias y pérdidas”.
NaturesCoin ha creado una economÃa de “cuatro niveles” que conecta a personas, corporaciones, gobiernos, ONG e instituciones en una plataforma, lo que Jones afirmó que nunca se habÃa hecho antes. No es una cadena de bloques con una criptomoneda en la parte superior. “Es una economÃa de base amplia con todas las capas de actividad y los datos que fluyen dentro de eso”, asegura Jones.
En el nivel base, los activos sostenibles pero rentables del agua a la silvicultura y la vida silvestre sustentan la economÃa. Estos activos son tokenizados por blockchain –los tokens de seguridad pueden ser intercambiados en intercambios bitcoin regulados. Esas fichas de seguridad activan la publicación de tokens de servicios públicos, la moneda de la economÃa de consumo donde las personas pueden comprar y vender, por ejemplo, productos de marca sostenible o donar a causas.
La cuarta capa es la “economÃa de datos” donde las diferentes capas de actividad dentro de proyectos sostenibles, las corporaciones dentro del fondo titulizado y las personas en la economÃa de servicios públicos generan grandes cantidades de información. “Tendremos datos que fluirán de proyectos en Ãfrica Occidental, tal vez en el Reino Unido, Europa y Australia, que deben capturarse, asegurarse, contextualizarse y usarse para dirigir la actividad dentro de la economÃa de datos”, dijo Jones.
Byron Connoly, CIO EE.UU. / IDG.es
