La Inteligencia Artificial (IA) está impulsando una nueva etapa en la ciberseguridad empresarial, al facilitar la identificación de vulnerabilidades, la prevención de riesgos y la respuesta a incidentes. Para las empresas mexicanas, el desafío es aprovechar estas capacidades para fortalecer sus estrategias de protección frente a amenazas digitales cada vez más rápidas y sofisticadas.
De acuerdo con el estudio Digital Trust Insights 2026, edición México, de PwC, 69% de las organizaciones encuestadas señaló al software malicioso potenciado por IA como su principal preocupación, mientras que cuatro de cada diez se perciben menos preparadas para enfrentar riesgos relacionados con la nube y ataques de filtración de información.
Este panorama exige revisar los tiempos de respuesta. La automatización de distintas etapas de un ataque puede reducir el margen disponible para identificar vulnerabilidades y corregirlas, lo que vuelve indispensable contar con mecanismos de protección más ágiles.
“Uno de los mayores desafíos actuales de la ciberseguridad es la diferencia de velocidad entre las amenazas y la capacidad de respuesta de las organizaciones. Los procesos de protección no pueden seguir dependiendo exclusivamente de revisiones manuales; las empresas necesitan aprovechar la tecnología para avanzar hacia una seguridad más preventiva, con mayor visibilidad y capacidad de reacción”, señaló Matías Szmulewiez, Cybersecurity Practice Head de Baufest.
A este escenario se suma la creciente complejidad de los entornos tecnológicos. Los servicios cloud, las aplicaciones conectadas, los proveedores externos y los agentes de IA amplían la cantidad de activos, identidades y accesos que deben protegerse. Por ello, las organizaciones necesitan fortalecer la gestión de vulnerabilidades, automatizar procesos críticos y establecer controles claros sobre el acceso a sus sistemas e información.
La importancia de estas capacidades también se refleja en experiencias empresariales de América Latina. En un proyecto desarrollado para una reconocida compañía de retail con operaciones en la región, Baufest implementó un enfoque de seguridad multinube basado en observabilidad, automatización y respuesta a incidentes, fortaleciendo la visibilidad de su infraestructura y la gestión de su seguridad.
“La respuesta no consiste en automatizar absolutamente todo, sino en identificar qué actividades pueden ejecutarse con mayor rapidez y cuáles requieren supervisión humana. La detección temprana, la gestión de vulnerabilidades, la identidad digital y el gobierno de IA deben formar parte de una misma estrategia”, explicó Szmulewiez.
En el marco del Mes de la Ciberseguridad, Baufest comparte cinco acciones que las organizaciones pueden considerar para aprovechar el potencial de la IA y fortalecer su protección digital:
1. Incorporar la IA como aliada de la prevención. Utilizar herramientas inteligentes para detectar comportamientos anómalos, identificar vulnerabilidades y anticipar riesgos, complementando el trabajo de los especialistas.
2. Automatizar los procesos de seguridad más críticos. Priorizar la automatización del monitoreo, la detección de amenazas y la gestión de vulnerabilidades para reducir tiempos de respuesta y concentrar el talento humano en decisiones estratégicas.
3. Fortalecer la gestión de identidades y accesos. Establecer controles sobre quién o qué puede acceder a los sistemas, especialmente ante la incorporación de agentes de IA y aplicaciones conectadas.
4. Integrar la seguridad desde el diseño. Incorporar controles preventivos desde el desarrollo de aplicaciones, la adopción de servicios cloud y la implementación de soluciones de IA.
5. Preparar a los equipos para responder. Complementar la tecnología con capacitación, protocolos claros y ejercicios de respuesta, manteniendo el pensamiento crítico y la supervisión humana como elementos esenciales.
“La IA representa una gran oportunidad para evolucionar hacia una ciberseguridad más inteligente y preventiva. Su verdadero potencial se alcanza cuando se combina con una estrategia sólida, procesos bien definidos y talento especializado. El reto para las empresas mexicanas es aprovecharla para automatizar tareas repetitivas, anticipar riesgos, reducir la deuda técnica, tomar mejores decisiones y proteger la continuidad de sus operaciones”, concluyó Szmulewiez.
