Las empresas enfrentan el reto de operar en un entorno interconectado sin aumentar su exposición a riesgos de ciberseguridad, donde la apertura operativa y la colaboración exigen definir límites claros de acceso según cada rol. Un desafío recurrente ocurre cuando los colaboradores cambian de puesto y acumulan permisos innecesarios, generando un exceso de privilegios que incrementa la vulnerabilidad organizacional.
De acuerdo con el estudio Digital Trust Insights 2025 de PwC, realizado a más de cuatro mil ejecutivos globales, solo el dos por ciento de las organizaciones ha implementado medidas de ciberresiliencia de forma integral. Esto pone de manifiesto serias brechas en la gestión de identidades y la necesidad urgente de fortalecer los controles internos de acceso.
Para mitigar estas amenazas, las estrategias avanzadas de gestión de identidades promueven la implementación de acceso “just-in-time” para reducir la sobreexposición en los dispositivos finales.
Esta perspectiva operativa asegura que los permisos elevados se otorguen de forma temporal y únicamente cuando la tarea lo requiere, evitando privilegios permanentes. Ramón Salas, Gerente de Ventas para México, Centroamérica y Caribe de BeyondTrust, afirma que “las empresas deben ser rigurosas al establecer su política de control de acceso para asegurar la correcta gestión de cuentas privilegiadas y así minimizar riesgos”. En última instancia, la administración de accesos ha dejado de ser una tarea puramente técnica para convertirse en un pilar de la resiliencia corporativa, donde restringir privilegios se traduce en mayor estabilidad operativa.
