La nueva generación de fraude digital ya no necesita clonar tarjetas bancarias para generar pérdidas millonarias. Hoy, herramientas impulsadas por Inteligencia Artificial como deepfakes, identidades sintéticas y servicios de Phishing-as-a-Service, permiten engañar directamente a colaboradores y comercios mediante operaciones que aparentan ser completamente legítimas. De acuerdo con Check Point Research, el uso de IA por parte de grupos criminales se ha acelerado de forma significativa durante el último año.
México enfrenta este desafío en un momento de fuerte crecimiento de los pagos digitales. Según el Banco de México, durante 2025 el sistema SPEI procesó más de 5,400 millones de operaciones, mientras que la AMVO estima que el comercio electrónico nacional ya supera los $950 mil millones de pesos. Para Kuvasz Solutions, este escenario obliga a fortalecer la capacidad de detectar riesgos antes de autorizar una transacción.
“Por muchos años el fraude buscó vulnerar la tecnología financiera. Hoy, el objetivo son las personas que operan esa tecnología. La inteligencia artificial permite construir identidades falsas extremadamente convincentes, generar correos prácticamente indistinguibles de los reales e incluso simular la voz o imagen de directivos para autorizar pagos. El reto ya no es únicamente proteger las tarjetas o los sistemas bancarios, sino ayudar a las organizaciones a distinguir cuándo una operación aparentemente normal representa un intento de fraude”, señaló Sandra Agudo, gerente de producto de Kuvasz Solutions.
La sofisticación del fraude también crece por la facilidad para adquirir herramientas criminales. El Identity Fraud Report de Sumsub identifica un aumento en el uso de identidades sintéticas generadas con IA, mientras que la Interpol ha advertido sobre la expansión del modelo Phishing-as-a-Service, donde grupos delictivos comercializan plataformas listas para ejecutar campañas de fraude.
Al mismo tiempo, Kuvasz indica que hay un incremento sostenido en ataques que utilizan contenido generado con IA para suplantar identidades, falsificar comunicaciones empresariales y manipular procesos internos de autorización. Lo que ha elevado el riesgo para áreas financieras, operaciones y atención al cliente.
“El fraude moderno es silencioso porque muchas veces parece una operación perfectamente válida. La diferencia entre aprobar una venta segura o autorizar una pérdida financiera puede depender de segundos y de la capacidad para correlacionar cientos de variables en tiempo real. Las organizaciones que continúen evaluando el riesgo únicamente con reglas estáticas quedarán cada vez más expuestas frente a ataques que evolucionan todos los días mediante IA”, finalizó la directora.
Todo esto nos indica que la prevención ya no depende únicamente de autenticar una tarjeta o validar un pago. Las empresas necesitan analizar variables como el comportamiento histórico del cliente, el dispositivo utilizado, la ubicación, la velocidad de navegación y otros indicadores que permitan detectar anomalías antes de que la operación sea aprobada.
De acuerdo con IBM, el costo promedio global de una filtración de datos alcanzó los $4.88 millones de dólares, mientras que Gartner prevé que la IA generativa seguirá incrementando la sofisticación de los ataques durante los próximos años. Para la firma, la capacidad de anticipar el fraude mediante analítica avanzada será uno de los principales diferenciadores para los comercios en la economía digital.
