Mientras México se prepara para ser coanfitrión de la Copa Mundial de la FIFA 2026, el país presentará un aumento extraordinario en la actividad comercial, el turismo y el gasto de los consumidores. En este contexto, FreedomPay anticipa que las empresas enfrentarán una presión sin precedentes en sus sistemas de pago, similar a la de las temporadas de mayor demanda, como Navidad o fin de año, pero con efectos intensificados. Tanto los consumidores como los visitantes internacionales exigirán transacciones más rápidas, seguras y fluidas, lo que requiere infraestructuras modernas capaces de operar en condiciones de carga excepcionales.
El cambio nacional hacia los pagos digitales ya es tangible: según datos oficiales de Banxico, el sistema SPEI registró 3,823 millones de transacciones en 2023, lo que subraya su papel central como plataforma principal de pagos digitales de México.
Este crecimiento coincide con los hallazgos del análisis conjunto de FreedomPay, Stripe y Forbes, que muestra que las empresas que operan con sistemas de pago fragmentados enfrentan riesgos significativamente mayores de pérdida de ventas, fallos de autorización, abandono del carrito de compras y pérdida de fidelidad del cliente. Durante los grandes eventos deportivos, cuando el volumen de transacciones se dispara en cuestión de minutos, estos riesgos se multiplican. Los consumidores esperan experiencias de pago rápidas, omnicanal y consistentes, ya sea comprando en tienda física, a través de una aplicación, mediante código QR o en plataformas digitales.
En este contexto, la orquestación de pagos se perfila como un factor clave. Esta tecnología integra métodos de pago, proveedores, reglas de enrutamiento, medidas de seguridad y análisis en una única plataforma, lo que permite a las empresas operar con mayor resiliencia, mejorar las tasas de autorización y obtener visibilidad unificada de sus transacciones en tiempo real. Según FreedomPay, la próxima generación de orquestación de pagos será esencial para que las empresas mexicanas puedan absorber el aumento en el volumen de transacciones previsto durante el Mundial, sin comprometer la experiencia del cliente.
El comportamiento del consumidor durante eventos a gran escala refuerza esta tendencia: mayor impulso de compra, preferencia por los pagos móviles y digitales, y mayores expectativas de rapidez y comodidad en el proceso de pago. Una infraestructura fragmentada limita la capacidad de respuesta del comercio y aumenta la probabilidad de fallos en los momentos más críticos, lo que puede resultar en pérdidas sustanciales justo cuando las oportunidades son mayores.
“La Copa Mundial de la FIFA 2026 representa una oportunidad histórica para que los negocios en México modernicen su infraestructura de pagos. Los consumidores, especialmente durante eventos globales, no toleran fricciones: esperan rapidez, seguridad y la libertad de pagar como deseen. Con la orquestación de pagos, ayudamos a los comercios a integrar todos sus canales, reducir los errores de autorización y operar con total visibilidad. En un año en el que millones de transacciones se realizarán en minutos, la diferencia entre aumentar las ventas y perder clientes dependerá de la capacidad de ofrecer una experiencia de pago verdaderamente unificada”, afirmó Alicia Rendón, directora de Desarrollo de Negocios para México de FreedomPay.
