La adopción de inteligencia artificial (IA) entre las unidades económicas mexicanas aún se encuentra en una etapa incipiente. De acuerdo con los datos disponibles del Censo, Select encontró que únicamente 0.49% de las unidades económicas reportan utilizar este tipo de herramientas. Sin embargo, el promedio nacional oculta diferencias importantes tanto por tamaño de empresa como por sector económico.
Figura 1: adopción de IA por tamaño de la empresa

El principal hallazgo es que la adopción de IA parece estar estrechamente relacionada con la escala de la organización. En prácticamente todos los sectores analizados, el uso de estas tecnologías aumenta conforme crece el número de empleados. Mientras que las microempresas registran niveles de adopción marginales, las empresas medianas y grandes muestran una incorporación significativamente mayor.
Este comportamiento es consistente con la trayectoria observada previamente en otras tecnologías empresariales, como los servicios de nube, analítica avanzada o plataformas de gestión digital. La adopción suele comenzar en organizaciones con mayores capacidades de inversión, infraestructura tecnológica y personal especializado, para posteriormente extenderse hacia empresas de menor tamaño conforme las soluciones maduran y se vuelven más accesibles.
A nivel sectorial también se observan diferencias relevantes. Los mayores niveles de adopción corresponden a corporativos (11.5%), información en medios masivos (6.2%), construcción (4.1%), transporte y almacenamiento (3.9%) y finanzas y seguros (3.1%). En general, se trata de actividades donde el procesamiento de información, la gestión documental o el análisis de datos forman parte importante de la operación diaria, por lo que la incorporación de herramientas de IA puede generar beneficios relativamente rápidos y visibles.
Figura 2: sector que más ha adoptado la IA, el que menos y manufactura

En contraste, sectores como agricultura (0.1%), salud (0.1%), hoteles y restaurantes (0.2%) y manufactura (0.3%) muestran niveles considerablemente menores. Particularmente interesante resulta el caso de manufactura. Considerando la relevancia que han adquirido conceptos como Industria 4.0, automatización y digitalización industrial durante los últimos años, podría esperarse una posición más avanzada dentro del ranking sectorial.
Una posible explicación es que el dato agregado refleja la estructura empresarial del sector. Aunque las grandes empresas manufactureras presentan niveles de adopción cercanos a 17%, la presencia de una amplia base de pequeñas y medianas empresas reduce significativamente el promedio general. Esto sugiere que la IA ya comienza a formar parte de las estrategias de transformación digital de algunos segmentos industriales, pero su adopción aún no se ha generalizado a lo largo de toda la cadena productiva.
Los resultados también ponen de manifiesto una brecha creciente entre empresas de distinto tamaño. En sectores como educación, servicios profesionales y finanzas, la diferencia entre microempresas y grandes organizaciones alcanza varias decenas de puntos porcentuales. Más que una diferencia sectorial, los datos sugieren que la capacidad de invertir en tecnología y desarrollar capacidades digitales continúa siendo uno de los principales factores que explican la adopción de IA en México.
En este contexto, la expansión de la IA durante los próximos años dependerá no solo de la evolución de la tecnología, sino también de la capacidad de las pequeñas y medianas empresas para incorporarla dentro de sus procesos. La velocidad con la que esto ocurra será un elemento clave para determinar el alcance de los beneficios de productividad y eficiencia que estas herramientas pueden generar en la economía mexicana.
– Alan Adolfo López Arenas, Select
