La inteligencia artificial se está posicionando como una tecnologÃa imprescindible para elevar la productividad y potenciar los resultados de los negocios. A partir de las necesidades particulares y los datos operativos de cada empresa, esta tecnologÃa permite crear agentes que automatizan labores repetitivas, dan respuesta oportuna a los requerimientos de los clientes, o brindan alternativas para mejorar los ingresos, entre otras funciones.
La IA es la mano derecha que necesitan los empresarios para sacar mayor provecho a los datos y mejorar cada parte de su operación, de forma rápida y fácil. No obstante, esta idea, sumada al auge que vive esta tecnologÃa actualmente, ha incrementado los rumores sobre el impacto real que podrÃa tener sobre el mercado laboral.
En la medida en que la IA es utilizada para acelerar procesos y reemplazar a los encargados de algunas tareas, los temores crecen. En este caso, vemos tres grandes tendencias:
- Van a desaparecer algunas funciones y roles empresariales. Las labores más operativas y básicas, como depurar bases de datos o brindar asistencia inicial a los clientes, serán reemplazadas por aplicaciones que pueden realizar varios procesos simultáneos, evitar errores de digitalización y responder consultas de forma instantánea. Esto liberará tiempo a muchos trabajadores, el cual podrán destinar a labores más estratégicas y que brinden mayor valor a la empresa.
En lugar de perder varias horas al dÃa para depurar sus buzones de correo electrónico para eliminar mensajes de spam y phishing, o redireccionar solicitudes a otras áreas, los colaboradores podrÃan usar agentes de IA que realicen esas labores de forma autónoma, para dedicarse a atender a clientes de alto valor o crear nuevas formas para llegar al mercado.
- La IA está llamada a multiplicar la creación de empleos. Si bien con la automatización de tareas podrÃan desaparecer puestos de entrada, lo cierto es que su uso también estimulará el surgimiento de nuevas posiciones, más relacionadas con la gestión de estas herramientas y el crecimiento de las organizaciones. Estas incluyen ingenieros de datos, estrategas en IA o gestores de productos de IA, entre otras.
La amenaza no está en la tecnologÃa. El problema está en la pasividad de quienes esperan a “ver qué pasa”, mientras otros ya experimentan, aprenden y, sobre todo, generan resultados. Según el informe Future of Jobs Report 2025 del Foro Económico Mundial, la IA y las tecnologÃas emergentes crearán unos 170 millones de empleos entre 2025 y 2030, superando los 92 millones que podrÃan perderse.
- Los humanos no serán reemplazados por la IA, sino por otros humanos que sà saben usarla. Pongámoslo en términos prácticos. Dos empleados reciben la tarea de hacer un informe con el análisis de las ventas de los últimos tres meses. Uno busca datos en el servidor, resume y escribe durante todo el dÃa. El otro usa IA para ordenar la información, detectar patrones y generar un primer borrador que luego pule con su criterio y experiencia. Ambos cumplen la tarea, pero uno lo hace en una fracción del tiempo. ¿A quién elegirá la compañÃa para liderar el siguiente proyecto?
La ecuación se repite en áreas tan diversas como diseño, programación, mercadeo, finanzas o educación. En Zoho, estamos convencidos de que la IA no va a sustituir la creatividad, la ética, el juicio o la empatÃa humana, pero acelerará a quienes la utilizan. Si hay alguien capaz de hacer lo mismo que usted, más rápido, con más datos y mejores resultados, su trabajo está en juego.
Asà como en el pasado aprendimos a usar hojas de cálculo o redes sociales, ahora debemos comprender cómo funcionan estas nuevas herramientas, cuáles son sus lÃmites y cómo usarlas de manera responsable. La pregunta no es si la IA le va a quitar su trabajo. La verdadera pregunta es: ¿cómo se está preparando para competir en un mundo en el que otros ya la están usando?
–Joel Flores, Director de Cuentas Corporativas de Zoho
