Más de 76 millones de mexicanos aún no cuentan con ningún tipo de registro de información biométrica en las bases de datos centralizadas del Estado, de acuerdo con el Primer Informe de Gobierno, lo que podrÃa dejarles fuera de la implantación de servicios como la CURP Digital o la nueva aplicación Llave MEX que facilitará la interacción con las entidades públicas del paÃs de forma no presencial.
Esta falta de registro limita el acceso a servicios básicos y aumenta la brecha digital, especialmente en comunidades rurales. Esta cifra se une a los 23 millones de ciudadanos (aproximadamente el 20% de la población) que aún no dispone de una conexión a Internet -según los datos de la ENDUHIT- que les permita efectuar cualquier tipo de trámite de forma no presencial, lo que incrementa de forma preocupante el riesgo de exclusión de una gran parte de la sociedad.
Cada vez es más frecuente que los usuarios deban demostrar su identidad en la contratación de servicios bancarios o de telefonÃa móvil, al intentar cruzar la frontera de un paÃs, al acceder a su historial médico o en el registro en programas sociales, por citar solo algunos casos. Para todo ello es necesario contrastar la información personal del usuario con bases de datos cada vez más centralizadas, que permiten esta verificación en apenas segundos. Por ello, que un usuario encuentre limitaciones en el acceso a esta información pondrÃa en peligro su integración social. Es decir, no poder acceder a estas bases de datos o directamente no aparecer en ellas significarÃa para ellos no existir. “No existir digitalmente†ya no es una metáfora, sino una realidad que impide ejercer derechos fundamentales y participar plenamente en la economÃa moderna.
La biometrÃa, en este contexto, se convierte en un nuevo estándar de seguridad para garantizar el acceso sencillo y seguro a cualquier aplicación o servicio que requiera la identificación del usuario para poder acceder a esas bases de datos unificadas. Identy.io trabaja desde el año 2018 junto con algunas de las principales entidades bancarias y financieras del mundo, además de con agencias encargadas del control de fronteras y con empresas del sector de las telecomunicaciones, en distintas soluciones que permiten a los usuarios acceder a todo tipo de servicios digitales que requieran de la verificación de su identidad, de forma sencilla, añadiendo una capa de seguridad adicional al asegurar que el usuario que accede a ellos es realmente quien dice ser.
