El Mundial 2026 no solo marcará un hito deportivo para México como país anfitrión; también pondrá a prueba la capacidad tecnológica de plataformas digitales para gestionar picos de tráfico, transacciones y usuarios en tiempo real. La compra de boletos, las reservas turísticas, el consumo en línea y las apuestas deportivas concentrarán millones de operaciones en cuestión de semanas.
De hecho, durante el Mundial de Qatar 2022 —el antecedente más reciente—, en México se generó una derrama estimada entre 200 y 400 millones de dólares en apuestas en línea, con al menos 15 millones de transacciones, de acuerdo con el Sistema de Transferencias y Pagos (STP). Para 2026, el escenario apunta a una expansión similar, con nuevos usuarios participando por primera vez en este tipo de plataformas.
Este nivel de transacciones representa una oportunidad económica, pero también un punto de presión para las plataformas digitales. A mayor demanda, mayor exposición a fraudes en ecommerce y pagos digitales en México, especialmente en entornos donde la urgencia del usuario reduce su capacidad de verificación.
El Reporte de Fraude de Identidad 2025-2026 de Sumsub reveló que el fraude en iGaming —apuestas y juegos de azar en línea— creció hasta 64% a nivel global, y más del 50% de los casos ya involucran deepfakes. Estas cifras anticipan el tipo de riesgos que pueden amplificarse durante eventos de alta demanda como el Mundial.
“Los eventos de alta demanda concentran transacciones, urgencia y confianza en canales digitales. Esa combinación es ideal para el fraude, porque reduce la capacidad del usuario para detectar riesgos en tiempo real”, explicó Javier Herrera Zumztein, gerente de monitoreo de transacciones y especialista en crímenes financieros digitales de Sumsub.
Fraudes en el ecommerce aumentan presión sobre plataformas digitales
El crecimiento del comercio electrónico en México refleja el tamaño del reto para el ecosistema digital. El mercado alcanzó un valor de 941 mil millones de pesos en 2025, posicionando al país como el octavo de mayor crecimiento a nivel global, de acuerdo con la Asociación Mexicana de Venta Online (AMVO).
Este dinamismo no solo amplía la base de usuarios, sino que incrementa la complejidad operativa para marketplaces, fintechs y plataformas de pago. México se ha convertido en uno de los principales focos de fraude digital en América Latina, con un crecimiento del 27.06% en el primer trimestre de 2025, según datos de Sumsub.
Además, los métodos de pago se han consolidado como el principal objetivo para los ciberdelincuentes a nivel global. De acuerdo con Sumsub, más allá de la verificación de identidad, la monetización del fraude ocurre en la capa de pagos, donde el uso de tarjetas robadas, credenciales comprometidas y fuentes de financiamiento falsas permite ejecutar ataques de forma más rentable y escalable.
“El reto para las empresas es aumentar la seguridad en pagos electrónicos. Cuando el volumen crece de forma abrupta, los controles tradicionales suelen quedarse cortos frente a ataques automatizados y cada vez más sofisticados”, señaló Herrera Zumztein.
¿Dónde se concentran los fraudes durante el Mundial?
El incremento en la actividad digital no impacta a todos los sectores por igual. Desde una perspectiva tecnológica, hay puntos críticos donde las plataformas enfrentan mayor exposición debido a la urgencia de compra, la fricción en la experiencia de usuario y la validación en tiempo real.
Entre los principales focos de fraude destacan:
- Venta de boletos falsos a través de sitios clonados o marketplaces no verificados.
- Plataformas de apuestas ilegales que simulan ser operadores legítimos.
- Phishing mediante correos, mensajes o anuncios que imitan promociones oficiales.
- Creación de cuentas falsas para aprovechar promociones o revender entradas.
- Robo de identidad para realizar compras o transacciones con credenciales comprometidas.
¿Cómo evitar fraudes en compras por internet?
Frente a este escenario, el desafío para las plataformas ya no es solo escalar infraestructura, sino integrar mecanismos de prevención en tiempo real. La pregunta sobre cómo evitar fraudes en compras por internet se traslada del usuario a la arquitectura tecnológica de las empresas.
Entre las estrategias más relevantes destacan:
- Verificación de identidad (KYC/KYB) para validar usuarios y empresas.
- Biometría y pruebas de vida para evitar suplantaciones, incluso con deepfakes.
- Monitoreo continuo del comportamiento del usuario en tiempo real.
- Análisis de riesgo dinámico según ubicación, dispositivo e historial.
- Automatización basada en inteligencia artificial para detectar patrones de fraude.
Este enfoque permite pasar de controles estáticos a modelos dinámicos que se adaptan al comportamiento del usuario y a la evolución del fraude.
Seguridad como factor de competitividad digital
El impacto del fraude digital no solo se mide en pérdidas económicas. En el entorno actual, también define la capacidad de las plataformas para sostener la confianza del usuario y escalar operaciones sin fricción.
En eventos como el Mundial 2026, la escala de los fraudes en el comercio electrónico en México pone a prueba la capacidad de las empresas para operar con seguridad sin generar fricción. “La diferencia no está en quién detecta más fraudes, sino en quién logra prevenirlos sin afectar la experiencia”, concluyó Herrera Zumztein.
