Cada año, el Forum Information Security, una asociación sin fines de lucro, elabora su informe Threat Horizon, que plantea los futuros retos de seguridad y las amenazas que se esperan a dos años en el ámbito global.
Según el documento, éstas son las nueve amenazas que encontraremos de aquà a 2018:
- La adopción tecnológica se expande
Al integrar la tecnologÃa en todos los aspectos de la vida cotidiana aumentan los puntos vulnerables que se pueden atacar, por lo cual los ciberataques se expandirán a áreas hasta ahora intocables.
- El IoT filtrará información sensible
El Internet de las Cosas (IoT) se habrá implementado para el 2020, pero el desarrollo de su seguridad no acompañará al de sus otras aplicaciones. Por ello, la información sensible (si una casa está vacÃa, dónde está el cuarto de los niños, etc.) es susceptible de ser atacada.
- Algoritmos opacos que comprometen la integridad
Los algoritmos tomarán automáticamente decisiones con toda la responsabilidad que eso conlleva; funciones que hasta ahora realizaban personas o que eran supervisadas por una persona serán entregadas a máquinas, con la posibilidad de que surjan incidentes como consecuencia. Steve Durbin, director ejecutivo de la asociación ISF, explica la inevitabilidad de estos problemas: “Vamos a tener que acostumbrarnos y prepararnos para poder reaccionar rápidamente cuando esto paseâ€.
- Gobiernos que emplean grupos terroristas para lanzar ciberataques
Esto ya se ha visto: el DAESH, por ejemplo, recibió financiamiento de gobiernos como el de Arabia SaudÃ; Ucrania acusó al estado ruso de financiar a hackers para tumbar su red eléctrica el pasado año; son tendencias de financiamiento que irán aumentando, mercenarios cibernéticos que colaboran con gobiernos para atacar a otros paÃses o corporaciones.
- Disminuirá la habilidad de protección
Los métodos establecidos de gestión de riesgos de la información están siendo erosionados por actores externos (aunque no siempre maliciosos). Con el paso de los años las juntas ejecutivas han entendido el valor de la seguridad, pasando de estar en el último puesto de sus prioridades al primero; aun asÃ, la intrusión de gobiernos o la destreza de los hackers hace difÃcil responder con capacidades suficientes a esos agentes.
- Los investigadores silencian y esconden las vulnerabilidades
Las compañÃas quieren evitar que sus brechas de seguridad se hagan públicas disuadiendo agresivamente a las personas que encuentran las vulnerabilidades; para ello, cuando algún investigador de seguridad encuentra un agujero en sus sistemas es demandado por la compañÃa. Con ello se alimenta una polÃtica de esconder problemas y mantener a los usuarios en la ignorancia.
- Seguros contra ciberataques, retirados del mercado
Las aseguradoras que se han embarcado en los seguros cibernéticos no han calculado bien los riesgos, y poco a poco se están dando cuenta del agujero sin fondo que puede suponer una póliza a pagar por cada ataque sufrido por los clientes. Por ello, las aseguradoras han empezado progresivamente a retirar este tipo de productos del mercado.
- Los gobiernos se volverán más intervencionistas
Los diferentes estados se han dado cuenta de que la gran cantidad de información personal que gestionan muchas compañÃas está descontrolada y sin protección legal sobre los derechos de los usuarios. Una evidencia es la cancelación del pacto Safe Harbor entre Estados Unidos y la Unión Europea; poco a poco, el gobierno intervendrá más en el mercado tecnológico.
- Las habilidades criminales escaparán a las polÃticas internacionales
Los cibercriminales hoy son muy hábiles, hasta el punto de ir varios pasos por delante de las organizaciones que los persiguen; eso, junto con el hecho de que suelen operar desde paÃses exteriores contra sus vÃctimas, hace que sea casi imposible atraparles.
