El uso del número de celular como método de registro y verificación se ha vuelto estándar en aplicaciones, redes sociales y servicios financieros. Sin embargo, especialistas de Cyberpeace advierten que esta práctica también puede representar riesgos relevantes para la protección de los datos personales.
Cuando un número telefónico queda expuesto en una filtración de datos, puede ser utilizado para fraudes, suplantación de identidad y ataques de phishing y smishing, así como para el control indebido de cuentas a través de técnicas como el SIM swapping. Además, el número celular funciona como un identificador único que permite rastrear la actividad del usuario entre distintas plataformas, afectando su privacidad.
Para reducir estos riesgos, Cyberpeace recomienda verificar la legitimidad de los servicios, limitar el uso del número a plataformas indispensables y reforzar la seguridad con contraseñas robustas y métodos de autenticación que no dependan exclusivamente de mensajes SMS.
“El número celular ya no es solo un dato de contacto, es una puerta de entrada a la identidad digital de las personas y debe protegerse como tal”, explica Ulices Cervantes, Chief Offensive Security Officer de Cyberpeace.
En un entorno cada vez más digital, adoptar hábitos de registro más conscientes es clave para aprovechar la tecnología sin comprometer la seguridad personal.
