La oficina que ha dominado el mundo desde el siglo XIX está muriendo y la mayorÃa de los empleados estarÃan muy felices de no tener que trabajar en ella, concluyó un estudio realizado por Cisco.
Este es el tema central del Cisco Connected World Report, que descubrió que 60 por ciento de los 2,600 empleados encuestados en 13 paÃses no cree que es necesario estar en una oficina para ser productivo.
Un número aún mayor, 66 por ciento, estarÃa dispuesto a trabajar por menos dinero si un empleo le ofreciera más flexibilidad, por lo menos en comparación con un empleo mejor pagado sin dicha flexibilidad.
Las  empresas están renuentes a cambiar al trabajo en casa, debido principalmente a la seguridad. Según la encuesta de Cisco, también deberÃan considerar algunas de sus ventajas. Casi la mitad de aquellos trabajadores que trabajan desde casa reconocen que han dedicado de dos a tres horas extras de trabajo al dÃa.
No es nuevo que a los empleados les desagraden las oficinas, lo que sà ha cambiado es que ahora es técnicamente posible hacer a un empleado productivo sin pedirle que se desplace a un edificio todos los dÃas.
Las compañÃas pueden averiguar más o menos lo que quieren de las encuestas basadas en reacciones subjetivas, especialmente las que hacen un promedio de varios paÃses. ¿Esas encuestas le dicen al mundo algo útil o sólo le da a los periodistas y gente de relaciones públicas algo de qué hablar?
Parece que la muerte de la oficina, algo que se ha predicho muchas veces en los últimos 40 años, podrÃa tratarse más de un cambio de la economÃa del trabajo que del deseo de los empleados por quedarse en casa trabajando.
En el futuro, cada vez más empleados trabajarán para más deuna compañÃa o cambiarán su lugar de trabajo tan a menudo para hacer que una oficina monolÃtica valga la pena el viaje.

