Los hacktivistas, los cibercriminales y el Estado-Nación son los tres tipos de hackers que están detrás de la mayorÃa de ataques y brechas de seguridad. WatchGuard analiza el perfil de cada uno, a quién se dirigen y cómo intentan hacer negocio.
A fin de educar tanto a las empresas como a los consumidores sobre los métodos utilizados por los distintos hackers, WatchGuard publicó una infografÃa titulada “Los tres tipos malos que están detrás de los últimos ataques de ciberseguridadâ€, en la que habla de las tres las categorÃas de hackers más notorias: los hacktivistas, los cibercriminales y el Estado-Nación, cada uno de los cuales tienen motivaciones diferentes que los llevan a actuar.
“Muy lejos quedó la época en la que los hackers, crackers y cibercriminales buscaban la fama, ahora hay nuevos actoresâ€, asegura Corey Nachreiner, director de estrategia de seguridad de WatchGuard. “Es importante entender sus motivos y los perfiles, ya que dictan lo que es cada tipo de hacker, a quién se dirigen y cómo intentan hacer negocio. Tener conocimiento de estas cosas puede ser la clave para ayudar a entender qué recursos y activos necesitan más protección y cómo se pueden protegerâ€.
AsÃ, en su infografÃa, los hacktivistas son aquellos que buscan perturbar el estatus quo con sus travesuras virtuales poniendo en jaque al gobierno y a las grandes corporaciones. Sus métodos son utilizar libremente herramientas script disponibles para lanzar ataques DDoS y ataques de aplicaciones web para tratar de secuestrar un sitio web legÃtimo o robar datos. Además son sus propios jefes, y entre sus camaradas están Anonymous, Lulzsec o AntiSec.
Por su parte, los cibercriminales persiguen el robo de identidad y de datos bancarios, la extorsión vÃa ransomware o ataques DDoS, el click-jacking, el pirateo de software y el lucrar con los datos informáticos de cualquier forma posible. Para ello se valen del envÃo de spam y de exploits kits. Suelen trabajar para una organización criminal y sus colegas son otros cibercriminales con quienes intercambia kits de hackeo.
Finalmente, los hackers Estado-Nación se encargan de obtener inteligencia de sus enemigos, hacer ciberespionaje, robar secretos, alterar o dañar infraestructura militar de los adversarios, hacer propaganda y distraer al enemigo durante un ataque real, haciendo uso de malware avanzado y herramientas diseñadas para un objetivo especÃfico, como Flame o Stuxnet. Sus jefes son sus gobiernos, y sólo confÃan en unas pocas personas de su organización gubernamental.
