Microsoft debe estar dispuesta a aceptar, como lo ha hecho Apple, que es mejor canibalizar tus propias ventas que dejar que otros lo hagan, destacan varios analistas. “Va a ser un cambio difÃcil para Microsoft, deben aceptar que el mundo es muy diferente a como solÃa serâ€, explica Al Gillen, analista de IDC.
El cambio en la organización de Microsoft, anunciado la semana pasada, aleja a la compañÃa de décadas en las que simplemente vendÃa paquetes de software para adentrarse en un mundo de servicios y dispositivos que resulten lucrativos.
Como parte de esta reorganización, la multinacional de Redmond consolidará sus sistemas operativos cliente, como Windows 8, RT, Windows Phone 8, Windows Embedded y Xbox, en un solo grupo de ingenierÃa dirigido por Tony Myerson, y deja en otra división los dispositivos.
Como destaca Al Gillen, “el cliente de Windows, tanto en desktop como en móviles, tiene una gran cantidad de funciones comunes y combinarlas en un grupo puede tener grandes sinergiasâ€. El analista y sus compañeros de IDC esperan que esto conduzca a una base de código común que permita a los desarrolladores escribir una aplicación que se ejecute tanto en la parte “moderna†de Windows como en Windows Phones.
“La gran cuestión que se mantiene es si una consolidación de los trabajos de ingenierÃa de los sistemas operativos y de la división cliente harán no sólo posible sino también más probable que Microsoft tome las decisiones correctasâ€, subraya Gillen y otros analistas de IDC en una reciente publicación.
Y estas decisiones pueden incluir una gran y amarga pastilla que la compañÃa debe tragarse, ya que para bien o para mal, es identificada por Windows, más que por las letras plateadas de Microsoft. Para emprender este cambio, Microsoft puede tener que abandonar los altos márgenes de la primera división, por los menores réditos que representan los dispositivos.
Aunque la compañÃa se ha resistido durante años a canibalizar su propio mercado, esta opción resulta mejor que dejar a los competidores que lo hagan en su nombre, insisten los expertos.
El propio CEO de la compañÃa, Steve Ballmer, ha dejado entrever el nuevo enfoque, al referirse a la “familia de dispositivos†en un memorándum que explicaba el cambio organizativo. Ballmer relegó Windows al “armazón†subordinado al dispositivo, un cambio de 180 grados con respecto al denominador común que supone Windows para la inmensa mayorÃa de las PCs.
Si es el caso y Microsoft quiere obtener una participación significativa de los mercados móviles y de tablets, como hizo su legendaria PC, la compañÃa debe producir, por sà misma o con ayuda de otros, equipos móviles que consumidores y empresas deseen.
Por ello, IDC sugiere que la compañÃa debe vender dispositivos más baratos. La firma de análisis piensa, en otras palabras, que Microsoft se tendrÃa que preparar para aceptar menores ingresos procedentes de Windows y de un sistema operativo concreto, para marcar la diferencia con grandes volúmenes.
Fallar significará que sus rivales, Apple y Google, seguirán canibalizando el mercado de las PCs y acertar crearÃa un “cÃrculo virtuoso†clásico donde los progresos impulsan nuevos éxitos en un cÃrculo positivo para la compañÃa.
Apple, por ejemplo, ha aprovechado las ventas de iPhone para crear un mercado para desarrolladores de aplicaciones que ha supuesto el nacimiento del mayor inventario de aplicaciones móviles del planeta que, a su vez, impulsa las ventas de iPhones.
Como concluye Gille, “Microsoft estará mucho más sano y preparado para competir en nuevos mercados, y no sólo defender sus territorios actuales cuando la marca “Microsoft” sea más importante en Redmond que la marca ´Windows´”.
– Gregg Keizer, Computerworld
