“Aunque los automóviles con IA nunca lleguen a tener la intuición humana, los datos y algoritmos correctos los ayudarán a hacer caminos más seguros y viajes más eficientesâ€.
En efecto, la lÃnea que separa el presente del futuro se está desdibujando en la industria automotriz gracias a un cambio de paradigma en la tecnologÃa implementada en los vehÃculos.
Los automóviles autónomos y con Inteligencia Artificial (IA) ya no son conceptos del futuro. Ya no debemos imaginar que la movilidad segura, la protección ambiental, el placer y la conveniencia en la conducción llegarán en la “próxima décadaâ€, porque esto impulsará nuestro estilo de vida en los próximos dos o tres años.
Los automóviles actuales no son solamente máquinas sobre ruedas sino una comunión inseparable entre hardware y software. Funciones tales como el control de velocidad, la asistencia al conductor, los sistemas anticolisión, la geolocalización e integración de conectividad, entre otras, se introdujeron en el mercado masivo y aumentaron la seguridad y comodidad.
Sin embargo, el objetivo de la industria es hacer vehÃculos que sean una extensión del ser humano, más que un accesorio. Y es aquà donde la inteligencia artificial (IA) y el aprendizaje automático (AA) entran en juego.
Donde hay IA, hay analÃticas de datos
Aunque las funciones de conectividad y asistencia al conductor habilitadas por IA, tales como sensores, mantenimiento predictivo y mapeo geoespacial, se están integrando actualmente en los automóviles, los vehÃculos autónomos que necesitan un mÃnimo de intervención humana son algo totalmente distinto. En un coche totalmente autónomo, las decisiones de manejo son gobernadas por algoritmos de IA que procesan datos históricos recopilados por empresas automotrices, asà como datos reunidos por sistemas de aprendizaje adaptativo, que registran situaciones dinámicas en el camino y las aplican, después de procesarlas, a la conducción en tiempo real.
McKinsey -compañÃa global de consultorÃa de gestión- afirma que el ecosistema habilitado por la IA para los fabricantes de automóviles, y que abarca a todo el sector, tendrá un valor de alrededor de USD 215.000 millones para el año 2025. Si se quiere aprovechar esta oportunidad, las tecnologÃas de IA y AA deben trabajar en conjunto con los fabricantes de vehÃculos conectados y autónomos. A fin de integrar plenamente estas tecnologÃas sin problemas y lograr que se impongan en el mercado de los vehÃculos de consumo, los fabricantes de automóviles deben tener herramientas analÃticas potentes que recopilen, procesen y den sentido a los datos.
AnalÃticas de datos para vehÃculos autónomos, tan importantes como las ruedas
La Inteligencia Artificial aplicada a los automóviles generará muchas oportunidades para reducir costos, aumentar la eficiencia operacional, optimizar el precio, mejorar la programación del mantenimiento, predecir y satisfacer la oferta y la demanda, asà como ayudar a generar nuevas fuentes de ingresos. Con numerosas compañÃas tecnológicas y automotrices que se incorporan a la carrera automovilÃstica internacional de la IA para aprovechar estas oportunidades es evidente que enormes cantidades de datos se mezclarán y pueden llegar a convertirse en un obstáculo para la productividad.
Sin embargo, una plataforma analÃtica de big data fuerte y escalable puede recopilar todo, agilizar la producción y aumentar la eficiencia del ecosistema en su conjunto. McKinsey predice que el big data en los automóviles se convertirá en una industria de 750,000 millones para 2030.
Por ejemplo, las herramientas de analÃticas de datos actuales analizan patrones de trenes, subterráneos, taxis, automóviles, semáforos, afluencia a los restaurantes y movimiento de la población en general para proporcionar nuevos conocimientos que permitan adoptar medidas de prevención en sistemas autónomos. Las herramientas analÃticas pueden estudiar los datos suministrados por los sensores de flotas de vehÃculos, tales como el tiempo de viaje y las rutas, y optimizar las operaciones para predecir la posibilidad de que haya un desperfecto que, en consecuencia, afectarÃa en el negocio. El análisis de big data de automóviles individuales puede ayudar a que un sistema de IA integrado entienda la diferencia entre una situación en la que realmente ocurre un accidente y otra en la que casi ocurre, y asà lograr que los vehÃculos autónomos del futuro sean más inteligentes y seguros.
Aunque los automóviles con IA nunca lleguen a tener la intuición humana, los datos y algoritmos correctos los ayudarán a hacer caminos más seguros y viajes más eficientes. A medida que los vehÃculos totalmente autónomos se expongan a un ambiente cambiante, se convertirán en almacenes de datos que deben ser procesados constantemente para obtener información útil y mejorar el rendimiento. Cuantos más datos se tengan, mayor será su potencial. Por lo tanto, los vehÃculos autónomos y las analÃticas de big data deberán trabajar en conjunto para subirse la vara mutuamente.
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Por Souma Das, Managing Director en Teradata India.
