El uso de drones ha beneficiado cada vez más a diferentes disciplinas, entre ellas la arqueologÃa, que se apoya de la tecnologÃa para tener resultados más precisos en cada una de sus investigaciones, excavaciones y prospecciones; para responder preguntas especÃficas sobre la forma de vida de los humanos y la cultura que los rodaba en el pasado.
A nivel mundial esta tecnologÃa se ha implementado en diferentes proyectos arqueológicos como las islas Canna y Sanday en Escocia, donde mediante un dron se realizó un estudio detallado del terreno de las islas para localizar puntos arqueológicos especÃficos, el dron recorrió más de 400 kilómetros, tomo más de 4,000 imágenes en alta resolución y generó más de 420 millones de puntos de datos. Con esta información se logró crear un mapa de 3D de ambas islas, lo que ha ayudado a los investigadores a revelar información del pasado de las islas como su forma de agricultura y el total aproximado de habitantes que existieron.En el caso de México, los descubrimientos que se han logrado con el apoyo de los drones son sorprendentes, desde la reconstrucción virtual de la zona arqueológica de Tingambato en Michoacán, hasta el reciente hallazgo en Tabasco de la estructura maya más antigua y grande conocida hasta ahora.
La reconstrucción virtual de Tingambato estuvo a cargo de José Luis Punzo, doctor en arqueologÃa por la Escuela Nacional de AntropologÃa e Historia (ENAH), quien desde 2014 ha integrado los drones a todos sus proyectos arqueológicos en la zona de Michoacán. Mediante las cámaras de alta resolución y la integración de sensores LiDAR a los drones de DJI, Jose Luis ha logrado innovar en los métodos tradicionales y generar modelos digitales los cuales reconstruyen Tingambato en su momento auge.
La tecnologÃa LiDAR permite obtener una nube de puntos de cierto terreno mediante un escáner laser es una de las más utilizadas en el campo de la arqueologÃa, esta junto con las imágenes de alta calidad y la fotogrametrÃa permiten a las autoridades proteger, conservar, analizar datos y crear mapas 3D de los sitios arqueológicos. Asimismo, la digitalización de zonas arqueológicas permite tener un respaldo en la visualización del sitio en caso de destrucción o deterioro. Esta información digital también es utilizada en proyectos e investigaciones futuras, lo que les da a los arqueólogos una toma de decisiones más inteligente.
Esta visualización virtual de Tingambato permite a los visitantes tener una perspectiva no solo de cómo se encuentra el sitio en la actualidad, sino de cómo lucÃa al momento de su descubrimiento. Además, también se encontró la tumba de una mujer de alto estatus, la cual también está en proceso de ser reconstruida virtualmente. La reconstrucción virtual de Tingambato forma parte de la campaña nacional “Contigo a la distancia†de la SecretarÃa de Cultura en la cual se puede acceder al recorrido virtual por Tingambato, tal como debió de verse hace 1,500 años.
Asimismo, recientemente en Tabasco un grupo de arqueólogos dirigidos por Takeshi Inomata, arqueólogo especializado en civilización maya por la Universidad de Arizona encontró la estructura maya más antigua y grande conocida hasta ahora. Se trata de una plataforma elevada de entre 10 y 15 metros que se extiende 1.4 kilómetros, los restos encontrados data de entre el 800 y 1,000 a.C.; lo que supera al centro ceremonial del Ceibal en Guatemala construido en el 950 a.C. Para conocer su antigüedad los arqueólogos utilizaron tecnologÃa LiDAR, un sistema láser de detección por luz y distancia que les permitió distinguir formas tridimensionales de los restos arqueológicos, sumando a esto también realizaron excavaciones y pruebas de datación por radiocarbono.
Estos descubrimientos marcan un avance en la historia de Mesoamérica y tienen numerosas implicaciones, la tecnologÃa de drones le permite a la arqueologÃa no solo ahorrar tiempos significativos en las investigaciones, sino que también precisar datos y generar mayor información que ayudará a explicar mejor la historia a través del tiempo de civilizaciones importantes.
