El verdadero debate no es “IA contra personas”, sino talento preparado versus el rezago digital, así lo ha revelado el nuevo Informe de Madurez Digital en México 2025 —elaborado por EY México junto con Needed Education, KIO Networks y la American Chamber of Commerce.
El estudio muestra que México alcanza apenas 41.7% de madurez digital, muy lejos del 70% ideal, y que sólo 1% de las empresas ha logrado madurez en IA, entendida como la integración avanzada de esta tecnología en procesos y decisiones de negocio. A pesar de ello, 92% de las compañías planea aumentar su inversión en IA hacia 2026, anticipando una carrera acelerada donde el diferenciador no será la plataforma tecnológica, sino la capacidad humana para implementarla.
El impacto también se refleja en la fuerza laboral: 70% de los empleados mexicanos considera que la IA generativa transformará al menos 30% de su trabajo en los próximos dos años. Lejos de verlo como una amenaza, la mayoría identifica oportunidades para enfocarse en funciones estratégicas y dejar atrás actividades repetitivas.
“La IA no es rival: es un aliado que potenciará a quienes sepan usarla”, afirmó José Luis Guasco, director general de EY GDS Mexico y socio líder de Consultoría EY GDS LATAM. “Si México quiere consolidarse como un país exportador de talento tecnológico, las compañías deben invertir en IA y, al mismo tiempo, preparar a las personas que harán posible esa transformación”.
Según el informe, las barreras críticas para avanzar hacia una adopción profunda y sostenible de IA son dos:
- La falta de talento especializado, que limita la capacidad de ejecución.
- La ausencia o escasez de programas de capacitación robustos, que impide pasar de la experimentación superficial a una implementación estratégica.
Además, el reporte evidencia que muchas organizaciones aún operan con modelos tradicionales que no permiten escalar los casos de uso de IA, lo cual frena la captura de valor y amplía la brecha competitiva frente a mercados más avanzados.
Otro hallazgo relevante es que las empresas que ya han iniciado su camino hacia la automatización inteligente reportan mejoras significativas en reducción de errores, velocidad de respuesta y capacidad analítica, demostrando que la inversión temprana genera ventajas tangibles.
Esto abre un punto central: la IA amplifica capacidades humanas; las personas aportan criterio, liderazgo y dirección. Las empresas que combinen ambas fuerzas serán las más competitivas, con mejoras en productividad, rapidez operacional y eficiencia.
En este contexto, José Luis Guasco resaltó que cobra mayor relevancia que las compañías adopten una visión de “aprendizaje continuo”, donde la actualización constante de habilidades tecnológicas pero sobre todo humanas permita a los empleados mantenerse vigentes y aportar mayor valor.
Asimismo, el directivo subrayó la necesidad de fortalecer alianzas entre empresas, universidades y gobiernos para acelerar la formación de talento digital, un elemento clave para que México pueda competir globalmente en industrias de alto valor.
Por su parte, María Del Cioppo, líder de Talento EY GDS LATAM Talent, afirmó: “a medida que México avanza hacia un modelo económico cada vez más digital, la capacidad de las organizaciones para integrar IA con talento especializado será determinante. El ritmo de adopción crecerá, pero su impacto dependerá de qué tan rápido las empresas formen a las personas que harán posible esa transformación”.
Finalmente, lo claro es que la competitividad de México dependerá de cerrar la brecha entre la ambición digital y la preparación del talento. A medida que se acelera la adopción de la IA, las organizaciones que inviertan de manera equilibrada en tecnología y en personas serán las que den forma a un futuro más inteligente y resiliente.
