El fraude de contenido es uno de los principales temores de las empresas en lo que a problemas con la reputación de su marca se refiere. Los ciberdelincuentes se aprovechan del contenido generado por los usuarios en plataformas confiables, como foros o redes sociales, para robar credenciales y causar estragos financieros y de reputación.
Aunque estas estafas no son nuevas, en los últimos meses han experimentado un repunte en el volumen y la intensidad, lo que manifiesta la necesidad por parte de las empresas de impulsar nuevas y mejores estrategias de gestión de riesgos.
Un estudio reciente de Sift, pone de manifiesto que entre enero y mayo el intento de abuso de contenido ha aumentado un 109%, en comparación con el mismo perÃodo del año pasado.
La empresa ha descubierto que algunos canales digitales de distintos sectores, como la venta de entradas y eventos, los mercados digitales y los prestadores de servicios locales, son más propensos a alojar contenido malicioso generado por usuarios. También se ha visto muy afectada la industria educativa en lÃnea, el entretenimiento en streaming y las plataformas de donación. En promedio, hasta el 11.2% del contenido generado por los usuarios en los sitios de venta de entradas y el 8,9% en los mercados digitales son fraudulentos.
De este modo, casi el 50% de la actividad maliciosa tiene como motivación robar dinero a través del robo de cuentas. Además, muchos de los datos recopilados se venden en el mercado negro o se tratan de monetizar de otras maneras.
Según Jane Lee, arquitecta de confianza y seguridad en Sift, “para los usuarios finales, los tipos de estafas más peligrosas pasan por el robo webâ€. “Por otra parte, para las empresas, cualquier amenaza que reduzca la confianza en su página online o aplicación es un veneno para sus clientes y, por tanto, para ellas mismasâ€.
Para abordar este problema, la consultora Gartner ha señalado que las compañÃas necesitan una sólida corroboración de la identidad y medidas como verificaciones cruzadas manuales, una sólida pasarela de pagos y autenticaciones de mensajes fundamentales. Esto se significa en el denominado protocolo DMARC.
