La inteligencia artificial (IA) en México está viviendo un momento de auge acelerado, impulsado por las expectativas generadas por nuevos modelos y los resultados de los primeros casos de uso implementados por grandes empresas durante 2024. Este compromiso generalizado con la IA se refleja en el lanzamiento de múltiples programas relacionados con esta tecnologÃa. Sin embargo, a pesar de que algunas tareas pueden ser automatizadas con tecnologÃas ya consolidadas, muchas organizaciones han sobreestimado la inmediatez de los beneficios que la IA puede aportar. Este desajuste entre expectativa y realidad genera una presión innecesaria sobre los equipos internos, los socios tecnológicos y las estrategias de inversión.
Una encuesta realizada por EY en octubre de 2024 pone de manifiesto esta tensión. Los lÃderes tecnológicos en México buscan que sus aliados en IA ofrezcan experiencia con casos de negocio comprobables y conocimiento especÃfico por áreas. Los resultados indican que el mercado mexicano no solo está activo, sino que demanda resultados medibles e integrados con sus procesos actuales. En este sentido, la IA debe ser vista como una herramienta y no como un fin en sà mismo.
A pesar de que el mercado de servicios profesionales de analÃtica de datos e inteligencia artificial para grandes empresas en México alcanzó los 590 millones de dólares en 2024, con un crecimiento compuesto histórico del 29 % anual entre 2019 y 2023, este crecimiento se ve limitado por un factor crÃtico: el talento. Según estimaciones de EY, el mercado laboral cuenta con aproximadamente 10,900 profesionales con más de dos años de experiencia en IA y analÃtica de datos. Sin embargo, cuando se buscan profesionales altamente especializados, esta cifra se reduce drásticamente a 1,100.
Para que las empresas mexicanas mantengan el ritmo de adopción de esta tecnologÃa y sigan siendo competitivas a nivel global, es necesario que para 2028 se multiplique por siete el número de profesionales disponibles en el paÃs. La alta rotación y los salarios bajos agravan aún más esta brecha, y la concentración del talento en ciudades como la Ciudad de México, Guadalajara, Monterrey y Querétaro crea desigualdades en el acceso a capacidades técnicas en otras regiones.
En conclusión, la inteligencia artificial en México presenta un gran potencial, pero su éxito dependerá de cómo las organizaciones gestionen las expectativas y el talento disponible. Apostar por la formación y el desarrollo de nuevas generaciones de profesionales es clave para cerrar la brecha y asegurar que la IA se convierta en una herramienta efectiva que impulse el crecimiento y la competitividad en el paÃs.
-Jaume Sués, Socio LÃder de tecnologÃas emergentes para el sector de Servicios Financieros de EY México
