La automatización empresarial está entrando en una nueva etapa. Durante años, el objetivo fue claro: hacer más eficientes los procesos. Hoy, ese planteamiento resulta insuficiente frente a entornos donde la velocidad de decisión empieza a ser tan relevante como la ejecución misma.
Para José Ángel Tinoco, director de Operaciones Tech en Indra Group en México, esta transición es más que una evolución natural, es un punto de inflexión.
De procesos automatizados a sistemas que interpretan
Sin embargo, ese modelo empieza a quedarse corto cuando los procesos dejan de ser lineales.
“Un cambio muy importane es que que los sistemas ya no dependen únicamente de reglas. Pueden analizar escenarios y ajustar su comportamiento dentro de ciertos límites, no es sencillamente hacer lo mismo pero más rápido”, señaló Tinoco.
Low Code: menos dependencia técnica, más control operativo
Permite que las áreas operativas participen en la construcción de soluciones, no solo en su definición. Esto cambia los tiempos, pero también la forma en que evolucionan los procesos.
Cuando se integra con inteligencia artificial, este enfoque permite construir sistemas que una vez implementados evolucionan con el uso.
Más autonomía exige más control
El avance hacia sistemas con mayor autonomía abre oportunidades claras en eficiencia y escalabilidad. Sectores como servicios financieros, energía o telecomunicaciones ya están trasladando estos modelos a procesos críticos.Pero el cambio también introduce una nueva capa de exigencia.
En este contexto, la ciberseguridad deja de ser un mecanismo de protección periférica para integrarse directamente en la operación.
Integrar es más difícil que adoptar
Desde la perspectiva de Indra Group y su filial tecnológica Minsait, el reto más allá de incorporar estas capacidades es integrarlas sin fragmentar la operación.
“El valor real, además de automatizar partes del proceso, radica en entender cómo se conectan. Si no hay integración, lo que se gana en eficiencia se pierde en complejidad”, afirmó.
La diferencia estará en cómo se toman las decisiones
La convergencia entre Low Code e inteligencia artificial redefine la competitividad y la eficiencia. Las organizaciones que operen mejor serán aquellas que las que logren tomar mejores decisiones, de forma más consistente y en menos tiempo y no necesariamente las que más automaticen.
