La infraestructura global se encuentra en una encrucijada crÃtica: avanzar hacia la sostenibilidad o quedar rezagada ante la creciente demanda social, ambiental y tecnológica.
Aunque la inversión fÃsica del gobierno federal alcanzó el 2.8% del PIB en 2023, de acuerdo con cifras oficiales de la SecretarÃa de Hacienda y Crédito Público (SHCP), la velocidad en la ejecución no siempre va acompañada de eficiencia o sostenibilidad. El sector de la construcción representa, en México, hasta el 50% de las emisiones contaminantes, según la Comisión Nacional de Vivienda (CONAVI), mientras que la pérdida de ecosistemas por desarrollo urbano continúa avanzando.
Asimismo, el informe de McKinsey & Company, presentado en el 9º Global Infrastructure Initiative Summit, reveló que el sector de la construcción genera cerca del 25% de las emisiones globales de gases de efecto invernadero y es responsable de aproximadamente el 30% de la pérdida de biodiversidad.
Frente a este contexto, la digitalización del sector infraestructura no es solo una tendencia global, sino una necesidad urgente.
“En México, donde la inversión en infraestructura representa una palanca clave para el crecimiento económico, estos desafÃos también son oportunidades. La necesidad de proyectos sostenibles, eficientes y resilientes puede catalizar un nuevo modelo de colaboración público-privada, en el que la tecnologÃa desempeñe un papel estratégicoâ€, apuntó Eduardo Orozco, Director Regional de Negocios de Trimble para México, Centroamérica y el Caribe.
TecnologÃa para una infraestructura viable, resiliente y medible
Eduardo Orozco ofrece recomendaciones para que las empresas y gobiernos aprovechen la tecnologÃa para construir infraestructura viable, resiliente y medible, enfocándose en tres áreas clave:
- Tiempos y costos bajo control: Con el uso de plataformas tecnológicas, las autoridades y desarrolladores privados pueden coordinar proyectos en tiempo real, desde el diseño hasta la operación. Estas herramientas digitales ayudan a reducir errores en la obra, acortar los cronogramas de construcción y facilitar la auditorÃa de procesos, lo que mejora la transparencia y eficiencia.
- Menos emisiones, más precisión: Aprovechar software de modelado avanzado permite diseñar estructuras con un uso optimizado de materiales, lo que reduce el desperdicio. Además, al combinarlo con sensores conectados a soluciones de monitoreo, se puede supervisar la integridad estructural de obras como puentes o presas de manera continua, garantizando la seguridad y precisión.
- Gestión inteligente del ciclo de vida: Las soluciones tecnológicas permiten a gobiernos y municipios gestionar de forma inteligente infraestructura pública como carreteras y redes de agua. Con una visión a largo plazo, se puede implementar mantenimiento predictivo y planificar el ciclo de vida de los activos, lo que genera ahorros presupuestales y una gestión más eficiente.
