Expertos del Carnegie Mellon School apuntan a una mayor personalización del lenguaje como clave para hacer más realista la Inteligencia Artificial
Onomatopeyas como “mmm†o “ohhh†pueden parecer una parte insignificante de las conversaciones entre seres humanos, pero en realidad son fundamentales a la hora de mejorar la comunicación entre los humanos y la Inteligencia Artificial (IA). Esto es lo que argumenta Alan Black, profesor del Language Technologies Institute del Carnegie Mellon School de Computer Science, especializado en sÃntesis del lenguaje y en cómo hacer el lenguaje en la IA suene más real.
Según explicó el propio Black, tanto Siri como Cortana incorporan aspectos de su trabajo aunque en su mayor parte, estas tecnologÃas aún se reducen a patrones muy básicos: los humanos hablan y las máquinas procesan el discurso y las respuestas. “No interactúan como los seres humanosâ€, explicó Black. “Es una forma poco natural de interacciónâ€. La clave para hacer estas conversaciones más reales está en las pausas, los rellenos, las risas o incluso la habilidad del interlocutor de anticiparse y completar las frases del otro… aspectos que ayudan a construir una relación de confianza.
“ReÃrse es parte de la comunicaciónâ€, indicó Black, “las máquinas no lo hacen, si lo hicieran, serÃa increÃblemente espeluznante, aunque en realidad serÃa lo que deberÃan hacerâ€. Por eso, Black y sus estudiantes están trabajando en esas áreas. “Son necesarias esas vacilaciones y eso es algo que nuestros sintentizadores de lenguaje están lejos de poder conseguirâ€, aseguró el experto. “Si un sistema no es capaz de decir un “ajáâ€, seguirá sonando como un robotâ€. Las tecnologÃa que utilizan voces sintéticas utilizan conversaciones grabadas por humanos “en una habitación, leyendo frasesâ€, y es precisamente por eso por lo que “suenan aburridasâ€.
Hacia la personalización
Junto con sus estudiantes, Black está experimentando con voces grabadas en un diálogo, incluso esas que cuando sólo has capturado y utilizado una parte, está claro han intervenido dos interlocutores. La idea es modelar e incorporar las variaciones de las respuestas humanas en lugar de utilizar siempre la misma respuesta. “De lo contrario, a las personas no les parecerá realâ€. En última instancia, una buena Inteligencia Artificial también deberá tener sus propios puntos de vista sobre ciertos temas, como por ejemplo, a qué candidato deberÃamos apoyar o no en una carrera polÃtica, sin decir nada ofensivo. “En un nivel superior, el problema estarÃa en la personalizaciónâ€, aseguró. “Puede parecer espeluznante pero también apropiado y es importante para ganarse la confianza. Hay que construir elementos que se acerquen a lo que los humanos esperan y hacer que sea fácil mantener esa conversaciónâ€.
De cara al futuro, otro de los problemas será cómo hacer que la gente enseñe a sus dispositivos a hacer cosas nuevas. Ahora existe tecnologÃas como Siri y Cortana que ofrecen una interacción básica pero el próximo desafÃo, según Black, será que las personas acudan en primer lugar a la Inteligencia Artificial en busca de respuestas.
A algunos usuarios les da vergüenza hablar con sus teléfonos pero se sienten bien hablando, por ejemplo, con Amazon Echo porque lo único que tienen que hacer es hablar alto en sus propias casas. “Para la gente es diferenteâ€, explicó el profesor del Language Technologies Institute de la Carnegie Mellon School de Computer Science, “está en la habitación contigoâ€.
-IDG.es
