“A pesar de que el panorama a largo plazo es positivo para el gasto en infraestructura de TI, el futuro inmediato parece sombrÃo. Las empresas reducirán de forma agresiva los costos durante el resto de 2020 y hasta 2021. Los proyectos de TI se reducirán y la adopción de algunas tecnologÃas, como es el caso de edge computing e Internet de las cosas, será más lenta de lo esperadoâ€, opinó David Bicknell, analista principal del equipo de investigación de la firma de análisis GlobalData, que acaba de lanzar un informe llamado COVID-19 Impact on IT infrastructure Equipment, en el que profundiza en los efectos que la pandemia tendrá en el gasto tecnológico a escala global.
El informe muestra que el foco de las empresas a corto plazo será el ahorro, no el gasto, a pesar de que a largo plazo habrá necesidad de infraestructura de TI como centros de datos, TI en nube y redes, todas tecnologÃas claves para apoyar el cambio de los procesos de negocio. Una tendencia, que, apuntan los analistas de la firma, favorece claramente a empresas como Amazon, Microsoft y Google, que ocupan un lugar predominante en estos nichos de mercado.
Urge una revisión pospandémica de la situación de TI
Desde GlobalData destacan la buena respuesta tecnológica ante las fuertes demandas de teletrabajo, de conexiones, videoconferencias… No obstante, aunque el informe apunta que la infraestructura de TI se las ha arreglado bien en la primera etapa de la crisis, recuerda que habrá una mayor necesidad de esta a largo plazo de cara a materializar el cambio que es preciso en las prácticas comerciales.
“Aunque la infraestructura de TI ha sobrevivido hasta ahora a la prueba de COVID-19, los clientes y proveedores deberÃan llevar a cabo una revisión pospandémica para identificar y corregir cualquier fallo en la infraestructuraâ€, recomendó Bicknell, quien añadió que el riesgo que subyace es que al estar todas las empresas en ‘modo de supervivencia’ olvidarán abordar los ajustes que sean precisos hasta que llegue la próxima crisis.Â
Respecto a las empresas de TI, el analista señaló que aunque estas pretenden que los clientes sigan ciñendose a un ciclo de vida basado en la retirada de tecnologÃa y la actualización de la misma, la realidad es que después de COVID-19 los clientes reducirán los costos y pasarán a depender solo de aquellas soluciones e infraestructura que ya tienen. Por otro lado, apuntó, cualquier fabricante cuya cadena de suministro dependa demasiado de China deberÃa tomar medidas y adoptar un enfoque basado en múltiples ubicaciones si quiere reducir al mÃnimo alteraciones en el futuro”.
-IDG.es
