En un mundo que exalta la velocidad y la eficiencia, la capacidad de realizar múltiples tareas a la vez conocida como multitasking se ha idealizado como una habilidad esencial, parecida a un súper poder laboral. Sin embargo, detrás de esta “supuesta virtudâ€, la ciencia y especialistas como Nora Taboada, autora de Felicidad Activa y fundadora de AFE-Liderazgo Consciente advirtieron una realidad distinta, la multitarea, en la mayorÃa de los casos, se convierte en un riesgo latente para la calidad del trabajo y la salud mental de los empleados.
“Lo que realmente sucede en el cerebro humano no es una ejecución paralela, sino un constante y rápido cambio de atención entre una actividad y otra. Lo que requiere un esfuerzo cognitivo significativo. Estar alternando de manera continua entre una tarea y otra es lo que lleva a la falsa sensación de estar haciendo muchas cosas a la vezâ€, mencionó Taboada.
Multitasking: ¿ventaja o desgaste?
La evidencia cientÃfica se inclina a catalogar el multitasking como perjudicial. Instituciones de prestigio, como la Universidad de Stanford y la American Psychological Association (APA), han estudiado sus efectos, concluyendo que el cerebro no gestiona bien la división de la atención, lo que inevitablemente reduce la productividad hasta un 40%.
Más allá de la eficiencia, los efectos del multitasking se extienden a la salud. Intentar abarcar demasiado genera una sensación de sobrecarga y frustración, lo que puede aumentar significativamente los niveles de estrés y fatiga mental.
Estrategias para una productividad genuina
Para mejorar la productividad y mitigar los efectos negativos del multitasking, Nora Taboada, recomendó algunas estrategias para llevar el enfoque a la unitarea, es decir, ir desarrollando una actividad a la vez.
- Priorización y planificación: Es crucial estructurar las tareas usando una agenda semanal o diaria. Se debe aprender a priorizar y concentrarse en la actividad más importante o difÃcil primero.
- Bloques de tiempo (Unitarea Profunda): Técnicas como el Método Pomodoro (25 minutos de concentración profunda seguidos de 5 minutos de descanso) fomentan el enfoque y garantizan periodos de reposo mental.
- Eliminar distracciones: Es fundamental desactivar las notificaciones de dispositivos móviles y cerrar pestañas o aplicaciones innecesarias durante el tiempo de trabajo enfocado. Esto reduce la tentación del cambio de tarea.
- Descanso y equilibrio: Reconocer y respetar los tiempos de descanso y ocio es vital. El cerebro necesita periodos de desconexión para reponerse y sostener el rendimiento a largo plazo.
El multitasking resulta ser más una ilusión de eficiencia que una verdadera ventaja. Si bien nos puede dar la sensación de estar aprovechando el tiempo al máximo, la realidad es que a menudo nos conduce a un mayor número de errores, una menor calidad del trabajo y un incremento en el estrés.
“La verdadera optimización del tiempo y la mejora de la productividad no residen en hacer más cosas simultáneamente, sino en enfocarse con intención en una tarea a la vez. Adoptar las prácticas de concentración profunda es el camino más sostenible para lograr resultados de alta calidad y proteger la salud mentalâ€, concluyó Nora Taboada, autora de Felicidad Activa y fundadora de AFE-Liderazgo Consciente.
