SONDA en alianza con Siemens Mobility ganaron la licitación pública internacional convocada por la Agencia de Trenes y Transporte Público Integrado (ATTPI) para el diseño, suministro, instalación y puesta en marcha de los sistemas tecnológicos de los trenes de pasajeros México–Querétaro y Querétaro–Irapuato.
El contrato, valorado en 3,844 millones de pesos (aproximadamente 192 millones de dólares) con un plazo de ejecución de casi cuatro años, fue ganado frente a tres de los fabricantes ferroviarios más reconocidos a nivel mundial. El consorcio SONDA–Siemens Mobility presentó la oferta más competitiva en términos técnicos y económicos para un corredor de más de 300 kilómetros que conectará la Ciudad de México con los estados de Hidalgo, Querétaro y Guanajuato a través de once estaciones de pasajeros.
Por su parte, SONDA será responsable de los sistemas de telecomunicaciones, videovigilancia (CCTV) y obra civil a lo largo de todo el corredor. Su alcance incluye la red de comunicación fija, control de acceso, información al pasajero, telefonía y conectividad WiFi en talleres y cocheras, bitácora y gestión de eventos y el despacho de comunicaciones móviles, componentes críticos que garantizan la operación segura y eficiente del sistema ferroviario en su conjunto.
Siemens Mobility aportará el sistema europeo de control ferroviario ETCS (European Train Control System) Level 1, bel estándar internacional que supervisa continuamente la velocidad y la autoridad de movimiento de los trenes, el Centro de Control de Operaciones (OCC, por sus siglas en inglés) con su respaldo, y el software TPS.plan, desarrollado por su subsidiaria HaCon, asi como el sistema SCADA de supervisión en tiempo real. Este último se implementará por primera vez en América Latina: se trata de una solución de planificación ferroviaria que optimiza horarios y trayectorias mediante modelado microscópico de infraestructura, generando calendarios sin conflictos y facilitando la coordinación entre operadores.
“SONDA es responsable de la integración de los sistemas de telecomunicaciones e infraestructura del proyecto, asegurando que cada componente, desde la videovigilancia hasta la comunicación con el pasajero, para que opere de manera cohesionada y confiable a lo largo de los más de 300 kilómetros del corredor. Nuestra función no es solo instalar tecnología, sino garantizar que todo funcione como un ecosistema desde el primer día de operación”, dijo Gabriel Fernández, director de Smart Cities de SONDA México.
Un reto de ingeniería: la interoperabilidad con el tren suburbano
Uno de los desafíos técnicos más relevantes del proyecto es garantizar la interoperabilidad con el Tren Suburbano en la estación de Cuautitlán, punto de transición entre el sistema existente Buenavista–Cuautitlán y el nuevo corredor México–Irapuato. El consorcio deberá diseñar e implementar una Zona de Transición de Interoperabilidad (ZTI) que gestione de forma segura el traspaso de trenes en ambas direcciones, un desafío que exige coordinación rigurosa entre sistemas de distintas generaciones tecnológicas y estándares operativos.
El corredor conectará a millones de trabajadores, estudiantes y pasajeros frecuentes de la región del Bajío con la capital del país, fortaleciendo la competitividad económica de los estados de Querétaro y Guanajuato y contribuyendo a los objetivos federales de movilidad sostenible.
