El trabajo independiente se ha consolidado como una de las formas de empleo con mayor crecimiento en el país. Al cierre del tercer trimestre de 2025, la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE) registró un máximo histórico de 16.6 millones de personas que laboran por cuenta propia, reflejo de una economía cada vez más impulsada por freelancers, consultores y profesionales que generan ingresos sin depender de una nómina fija.
Según netWorth, firma especializada en planeación patrimonial y estrategias de retiro, aunque este modelo ofrece mayor flexibilidad y autonomía, también plantea desafíos importantes en materia de planeación financiera y construcción patrimonial, ya que se trata de un segmento que con frecuencia queda fuera de las herramientas tradicionales de ahorro, inversión y protección. La principal dificultad es la volatilidad de sus ingresos: 65% de los freelancers identifica la falta de estabilidad económica como su mayor problema, de acuerdo con estudios de MetLife con base en datos de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe.
“Para quienes trabajan de manera independiente, la ausencia de una nómina fija no debería traducirse en la ausencia de una estrategia patrimonial. Contar con ingresos variables exige una planeación financiera más disciplinada, que permita construir ahorro, proteger el patrimonio y asegurar estabilidad a largo plazo”, señaló Ricardo Chavero, CEO y Fundador de netWorth.
Para quienes dependen de ingresos variables, contar con un fondo de emergencia más amplio es una de las medidas financieras más importantes. A diferencia de los trabajadores con salario fijo, revelaron desde netWorth, los freelancers deberían protegerse con un ahorro equivalente a entre seis y doce meses de gastos básicos, lo que les permite enfrentar períodos de menor actividad o retrasos en los pagos sin comprometer su estabilidad financiera.
Además del fondo de emergencia, otro desafío para quienes trabajan por cuenta propia es acceder a mecanismos de protección financiera. El mismo estudio de MetLife señala que seis de cada 10 de los trabajadores independientes en América Latina considera que los seguros privados son inaccesibles, lo que limita su capacidad para enfrentar enfermedades graves, incapacidades y planificar su retiro. Sin este tipo de herramientas, cualquier accidente o periodo de baja actividad puede comprometer seriamente su estabilidad económica.
“Hoy existen estrategias patrimoniales y esquemas de protección que pueden adaptarse al perfil y capacidad financiera de cada profesionista independiente, sin importar si se dedica al diseño, la consultoría, la tecnología o cualquier otra actividad. Lo importante es informarse y acercarse a especialistas que ayuden a identificar las herramientas más adecuadas para construir ahorro, proteger los ingresos y planificar el futuro con mayor certeza”, añadió el especialista
A medida que el trabajo independiente gana terreno en México, la planeación financiera se vuelve una herramienta indispensable para transformar ingresos variables en estabilidad patrimonial. Para los freelancers, contar con un fondo de emergencia, mecanismos de protección y una estrategia de largo plazo puede marcar la diferencia entre reaccionar ante la incertidumbre o construir, de manera gradual, un patrimonio sólido y mayor tranquilidad financiera.
