El panorama de la ciberseguridad durante la temporada de viajes muestra un cambio significativo en las tácticas de los atacantes, quienes aprovechan la automatización y el comportamiento de los usuarios para incrementar la efectividad de sus fraudes. De acuerdo con datos de inteligencia de amenazas, el verano se ha convertido en un periodo crítico debido al aumento exponencial de incidentes automatizados.
En este entorno, las estafas asociadas al soporte técnico registran un incremento del 138.7% en comparación con el resto del año, seguidas por los fraudes financieros y de criptomonedas con un alza del 122.6%, y los incidentes vinculados a la entrega de paquetes, que suben un 76.5%. Al respecto, Leyla Bilge, Directora Global de Investigación de Estafas en Norton, señala que los estafadores siguen de cerca el calendario, aprovechando momentos en que las personas están más distraídas y realizan transacciones digitales con mayor frecuencia.
Automatización avanzada y clonación de identidad en las tendencias delictivas
La evolución tecnológica de este año está marcada por el uso intensivo de la inteligencia artificial por parte de los ciberdelincuentes, lo que ha elevado la complejidad de las amenazas. Entre las tendencias tecnológicas más preocupantes destaca el uso de la clonación de voz para sofisticar la suplantación de identidad telefónica y el empleo de deepfakes en plataformas multimedia, los cuales dificultan la detección de fraudes de inversión.
Asimismo, los vectores de ataque actuales incluyen el secuestro de reservas mediante la manipulación de datos reales de usuarios, la proliferación de sitios web falsos de venta de entradas optimizados en motores de búsqueda, el uso de videollamadas fraudulentas generadas por IA y la creación de plataformas de apuestas efímeras diseñadas específicamente para aprovechar la coyuntura de los grandes eventos deportivos internacionales.
