Pensemos -por mencionar un caso cercano- en la Zona Metropolitana del Valle de México (ZMVM), un área que abarca la Ciudad de México y los municipios conurbados del Estado de México. De acuerdo con datos del Inegi, en dicho espacio, durante un solo mes, los sistemas de transporte urbano pueden atender a 177.4 millones de pasajeros.
Un volumen de personas que, si bien gigantesco, ya no representa un asunto imposible de entender. Aplicando distintas tecnologías en su infraestructura y operación, los servicios de movilidad y transporte hoy pueden conocer detalles relevantes de los pasajeros (como rutas recurrentes, destinos habituales, horarios de uso frecuentes o gasto promedio en viajes), así como múltiples indicadores de la forma en que transcurren sus traslados (ubicación en tiempo real de unidades, condiciones de tráfico, incidentes en rutas y estaciones, entre otros). Este nivel de visibilidad -habilitado por la digitalización- ha contribuido a mejorar diversas actividades en el sector.
Sin embargo, por lo que sugieren algunas consultas, este aporte de la innovación empieza a perder algo de brillo. Por ejemplo, en la zona de influencia de la ZMVM, más del 70% del público usuario -aunque reconoce que la tecnología ha mejorado sus desplazamientos cotidianos durante los últimos años- considera que la innovación no se está aprovechando al máximo para incrementar la eficiencia y calidad de los servicios de movilidad y transporte.
Y en realidad, esta percepción de los pasajeros mexicanos proyecta -más que decepción- el gran desafío que hoy enfrenta el sector de movilidad y transporte en todo el mundo: ir más allá de la visibilidad de datos clave.
Un concepto en evolución
En una infraestructura de movilidad y transporte, se pueden encontrar distintas soluciones tecnológicas especializadas; cada una de ellas, concentrada en atender aspectos operativos particulares: boletaje (Ticketing) y medios de pago, control de unidades y estaciones, monitoreo de rutas y de condiciones de tráfico, atención a incidentes, organización de procesos de mantenimiento, gestión administrativa, entre otros factores.
Dichas herramientas de alto expertise, generalmente, no están diseñadas para colaborar entre sí (por ejemplo, tienen limitaciones para intercambiar información con facilidad), por lo que no pueden consolidarse en una sola plataforma central. Es decir, no será sencillo lograr que la solución de Ticketing interactúe con la aplicación orientada a la gestión administrativa.
En tales circunstancias, un proveedor de servicios de movilidad y transporte termina con una visión fragmentada de su operación (basada en silos de información); la cual no sólo restringe su capacidad de generar respuestas robustas ante cualquier incidente en el entorno, sino que también obstaculiza la detección de tendencias y patrones que pueden aprovecharse para crear nuevos servicios o innovar los existentes.
Por eso, es importante que las organizaciones de movilidad y transporte, en la creación o renovación de sus infraestructuras, busquen el respaldo de plataformas tecnológicas que les permitan obtener una visión completa, integrada y analítica de todos los factores operativos relevantes. No se trata de renunciar a la especialización, sino de conjuntar y analizar -en una sola plataforma- toda la información que contribuya a mejorar el servicio y enriquecer la experiencia del usuario.
En ese mismo sentido, se debe entender que esta prioridad por desarrollar perspectivas integrales no es un capricho impulsado por la tecnología. Distintas dinámicas sociales están impulsando cambios profundos en nuestro concepto de la movilidad y el transporte; evoluciones que requieren una visión amplia de lo que ocurre en las infraestructuras y los servicios del sector.
Tres conceptos destacan en este ámbito:
-
- Nuevas formas de trasladarse: hoy, las infraestructuras de transporte y movilidad deben considerar a nuevos actores, entre ellos: servicios (públicos y privados) de renta de bicicletas, patines eléctricos, autos eléctricos, soluciones de transporte habilitadas por aplicaciones móviles, automóviles autónomos, etc. Una plataforma integrada facilita la incorporación de estos elementos innovadores a un plan general de movilidad, encontrando su aporte estratégico y complementariedad en un sistema basado en medios de transporte tradicionales (metro, metrobús, camiones, taxis, etc.).
- La sostenibilidad es prioridad: según un estudio global, entre el 40% y el 50% de los conductores individuales dejaría de usar su auto en trayectos de corta y media distancia, si un sistema masivo de movilidad y transporte le garantiza un servicio eficiente y de impacto positivo para el medioambiente. Para crear estas infraestructuras sostenibles y de calidad, es necesario tener una visión completa y puntual de todos los elementos que intervienen en el servicio, sólo así se pueden detectar las oportunidades de eficiencia energética y los espacios donde es factible reducir el desperdicio de recursos.
- El desarrollo de infraestructura debe basarse en datos. Con la capacidad de reconocer tendencias y patrones en un servicio ya en operación (beneficio que se deriva de la visión completa y unificada que habilita una plataforma maestra), también llega un conocimiento que puede ser muy útil para proyectar nuevas iniciativas de infraestructura. Al analizar y entender indicadores clave de otros servicios (como hábitos de usuarios, dinámicas de desplazamientos, preferencias en medios de transporte, etc.), los nuevos proyectos de infraestructura de movilidad incrementan sus posibilidades de éxito, ya que no se sustentarán en especulaciones, sino en datos confiables, actuales y validados por la experiencia.Como toda circunstancia profundamente social, la movilidad y el transporte es un ámbito que constantemente está cambiando, ajustándose a las nuevas realidades que tienen que enfrentar las personas. De ahí la importancia de entender el tema desde una mirada amplia, profunda y dinámica. Afortunadamente, la innovación tecnológica hoy puede ayudarnos a crear esa perspectiva.
– Edgar Tejeda, responsable de Negocio y Ejecución de Proyectos de Mobility de Indra, una empresa de Indra Group en México.
