Las generaciones actuales buscan estar siempre conectadas a la red, en todo momento y en cualquier lugar. El aumento de la demanda de datos continuará impulsando los requisitos de 5G, al igual que la necesidad de una cobertura más extendida. El primer paso y el más esencial para implementar 5G será garantizar que pueda adaptarse al crecimiento de la banda ancha móvil, pero ofreciendo una latencia ultra baja.
Para que la red 5G alcance su potencial, entre otras cosas, debe cumplir con la visión de permitir eficientemente la interconexión inalámbrica de máquinas a la nube. Además, la necesidad de admitir casos de uso de baja latencia ayudará a dar forma a la arquitectura para llevar la capacidad más cerca del borde, equilibrada con la necesidad de una mayor eficiencia. Lograr un balance entre estas necesidades competitivas es clave para hacer que los estándares de 5G funcionen.
Para Andrés Vega, Technical Sales Manager – Mobility Network Engineering en CommScope, se identifican tres casos de uso principales para el despliegue de 5G, los cuáles ayudarán a generar una visión más amplia sobre lo que se puede esperar de esta red:
Banda ancha móvil mejorada: 5G buscará una mejora significativa en la experiencia del usuario móvil con respecto a 4G. Aunque promete hasta 10 Gbps por suscriptor, es probable que la tasa tÃpica por suscriptor bajo 5G sea de 1 a 7 Gbps, y que habrá 10 a 100 veces más dispositivos conectados que 4G.
Soportar comunicaciones masivas del Internet de las cosas: IoT impulsará varias órdenes de magnitud, más conexiones y tendrá un impacto significativo en la red. Un objetivo de 5G será entregar 1,000 veces más ancho de banda que 4G en cualquier área, y que la densidad de ubicación de los sitios de células 5G será cinco veces mayor que la de 4G.
Latencia reducida: Cuando se menciona a la red 5G, se habla de mayores velocidades de transmisión de datos con un Ãndice de latencia reducida, la cual permite que se habiliten nuevos servicios, “por ejemplo, los vehÃculos conectados, en los que se deben tomar decisiones muy susceptibles, como puede ser una orden de frenado desde la red del vehÃculo, en la que no puede ser tardÃa porque se podrÃan generar accidentes, por lo que la latencia reducida serÃa fundamental en ese tipo de servicios, o en aplicaciones de hospitales o lugares de gran importanciaâ€, agregó Andrés Vega.
Estos casos de uso, sin embargo, traerán nuevos desafÃos para una implementación exitosa de redes 5G, que comienzan justo en el despliegue de una nueva tecnologÃa, sobre todo porque si se mira al pasado, la tecnologÃa LTE ha resultado ser muy buena a diferencia de lo que pasó con 3G, que no lo fue y la industria la cambió inmediatamente. Esta vez no serÃa el caso, ya que se parte de una tecnologÃa bastante eficiente, como lo es LTE, que se estarÃa mejorando con 5G. Por ahora, será un reto para los operadores, sobre todo porque agregar un nuevo sistema puede ser complicado.
Desde el punto de vista del negocio, otro gran reto es el lanzamiento al mercado de un teléfono con tecnologÃa 5G, que resultarÃa ser algo costoso al inicio, por lo que los usuarios que estén interesados no tendrÃan un fácil acceso a él y por ese motivo se pueda retrasar la adopción de esta red. Por ahora, el primer paso para comenzar a adoptar 5G, serÃa la implementación de frecuencias altas que permitirán una propagación menor de lo que hoy en dÃa se está acostumbrado, permitiendo de esta forma, una densidad de celdas mayor.
Sin embargo, para poder adaptar 5G en todos los lugares, se deben generar nuevas ubicaciones de metro cells, como lo pueden ser postes de luz, paradas de autobuses, etc. Los nuevos tipos de tecnologÃa que utilizará la red 5G pueden consumir más potencia, por lo que será un reto más el poder soportar una nueva densidad de red en el consumo energético.
